
Durante mucho tiempo, la fiabilidad de los coches eléctricos frente a los tradicionales de gasolina y diésel fue motivo de intensos debates. Sin embargo, datos recientes del mayor club automovilístico europeo, el ADAC (Allgemeiner Deutscher Automobil-Club), han puesto todo en su sitio. Expertos alemanes analizaron más de 3,6 millones de intervenciones de asistencia en carretera en Alemania durante 2024 y llegaron a una conclusión inesperada para muchos: los vehículos eléctricos modernos fallan notablemente menos que sus equivalentes con motor de combustión interna.
Los resultados del estudio se basan en llamadas reales de asistencia técnica, no en modelos teóricos ni encuestas. El informe recoge 43 678 casos relacionados con coches eléctricos, un 46% más que el año anterior. Este aumento no se debe a un descenso en la calidad, sino al rápido incremento del parque eléctrico en las carreteras alemanas. Un detalle clave: la estadística ha sido ajustada teniendo en cuenta la antigüedad de los vehículos, lo que permite comparar en igualdad de condiciones.
Estadística sin ilusiones
Si se analizan los coches fabricados entre 2020 y 2022, la diferencia es evidente. Por cada mil vehículos de gasolina o diésel se registran 9,4 averías, mientras que entre los eléctricos esta cifra es solo de 3,8. Esta ventaja, más de dos veces superior, se mantiene durante varios años de uso.
ADAC destaca que la mayoría de los problemas con los coches eléctricos suelen ser menos graves y se resuelven más rápido que fallos similares en los vehículos convencionales. Esto se debe a la sencillez constructiva de sus sistemas de propulsión eléctrica. Un coche eléctrico no tiene sistemas complejos de refrigeración, escape o lubricación, y la cantidad de piezas móviles está reducida al mínimo. Todo ello disminuye la probabilidad de averías graves y facilita las reparaciones.
Averías típicas
No obstante, ningún tipo de transporte ha logrado eliminar completamente los problemas. La causa más común para solicitar asistencia técnica en coches eléctricos sigue siendo la descarga o el fallo de la batería de 12 voltios, responsable de arrancar la electrónica y los sistemas auxiliares. Alrededor de la mitad de las llamadas de los propietarios de eléctricos se deben a este motivo, mientras que en los coches de gasolina y diésel este índice es algo más bajo, en torno al 45 %.
Las averías graves relacionadas con componentes de alto voltaje o sistemas electrónicos complejos son menos frecuentes y, por lo general, requieren la intervención de técnicos especializados. Sin embargo, representan una proporción pequeña en el total de incidencias y no afectan la imagen general de fiabilidad.
Tendencias en fiabilidad
Es interesante notar que, con cada año, los coches eléctricos presentan menos problemas. Los fabricantes trabajan activamente para eliminar los «defectos de infancia» de las primeras generaciones, mejorando el software y el diseño. Como resultado, la frecuencia de solicitudes de asistencia entre vehículos eléctricos de tres años o más ha disminuido considerablemente.
ADAC destaca que, a pesar del aumento absoluto de llamadas a vehículos eléctricos, el índice relativo —la cantidad de averías por cada mil vehículos— sigue disminuyendo. Esto indica que la adopción masiva de coches eléctricos no conduce a un incremento de situaciones de emergencia en las carreteras.
Comparación con vehículos de combustión
Los propietarios de coches de gasolina y diésel se enfrentan a una mayor variedad de posibles averías. Además de los problemas con la batería, pueden surgir fallos en el sistema de combustible, refrigeración, escape, turbo y otros componentes complejos. Los vehículos eléctricos, por el contrario, carecen en gran medida de estos puntos vulnerables, lo que explica su mejor estadística de fiabilidad.
Sin embargo, no se deben olvidar los riesgos específicos asociados al uso de coches eléctricos. Por ejemplo, el desgaste de la batería, los fallos en la infraestructura de recarga o errores de software pueden provocar contratiempos inesperados. No obstante, según ADAC, estos casos siguen siendo aislados y no afectan significativamente al panorama general.
Mirando al futuro
Sigue abierta la pregunta: ¿mantendrán los coches eléctricos su ventaja en fiabilidad a medida que el parque envejezca y aumente el kilometraje? Por ahora, las estadísticas juegan a su favor, pero los expertos no descartan que con el crecimiento del número de vehículos eléctricos antiguos puedan surgir nuevos tipos de averías relacionadas con la degradación de las baterías y la electrónica.
Sin embargo, a día de hoy, las preocupaciones de los escépticos sobre la supuesta poca fiabilidad de los coches eléctricos parecen infundadas. Los datos reales del mayor club automovilístico de Europa lo confirman: los vehículos eléctricos modernos fallan menos que los de gasolina o diésel tradicionales, especialmente en los primeros años de uso.
RUSSPAIN recuerda que ADAC es la mayor organización automovilística de Europa, fundada en 1903. El club reúne a más de 21 millones de miembros y ofrece una amplia gama de servicios: desde asistencia técnica en carretera hasta seguros y apoyo legal a los automovilistas. ADAC publica regularmente estudios y clasificaciones independientes que son considerados un referente en el sector.












