
Mientras el precio por metro cuadrado en España sigue aumentando, creando serias dificultades para los posibles compradores, la comunidad autónoma de La Rioja sorprendió en 2025. En medio del encarecimiento general, se encontró un municipio donde los precios no solo se mantuvieron estables, sino que resultaron sorprendentemente bajos. Se trata de la localidad de Alfaro, situada en la subregión de Rioja Baja. Aquí es perfectamente posible convertirse en propietario de un apartamento de más de cien metros cuadrados, pagando solo 47.000 euros. Un cálculo sencillo muestra que el precio medio por metro cuadrado en este lugar es de unos 713 euros, lo que resulta casi increíble en comparación con la media regional de 1.394 euros.
Este fenómeno de precios se hace aún más evidente al observar el panorama general. En el último año, la vivienda en La Rioja subió de media un 3,8%. En la capital administrativa, Logroño, ya se pide 1.912 euros por metro cuadrado, y en municipios periféricos tan populares como Lardero o Villamediana de Iregua, los precios también han superado con firmeza los 1.400 euros. Alfaro, por su parte, mantiene firmemente el título de localidad más económica para adquirir una vivienda propia. Como ejemplo concreto, se puede citar un piso de tres dormitorios, salón, cocina y baño en un edificio sin ascensor, ofertado por los mencionados 47.000 euros. Si se recalcula el precio de esta vivienda en particular, el coste por metro cuadrado cae hasta 451 euros, demostrando claramente la diferencia entre Alfaro y el resto de la región.
Sin embargo, el atractivo de este lugar no se limita únicamente a la accesibilidad de la vivienda. Alfaro presume de una ubicación estratégica en la confluencia de los ríos Ebro y Alhama, justo en la frontera con Navarra. Es una localidad tranquila, con menos de 10.000 habitantes, ricas tradiciones vinícolas y un impresionante patrimonio arquitectónico, lo que la hace aún más interesante para mudarse. Los viñedos locales, integrados en la prestigiosa denominación de origen calificada D.O.Ca. Rioja, ocupan casi 4.000 hectáreas, subrayando la importancia de la ciudad en la industria del vino. El símbolo de Alfaro es la iglesia colegiata de San Miguel, cuyas cubiertas han sido elegidas por la famosa colonia de cigüeñas blancas, mientras que el centro histórico, con sus casonas de ladrillo rojo al estilo mudéjar, crea una atmósfera única.
A los tesoros culturales se suma un singular ninfeo romano, situado junto al cauce del río Alhama. Este yacimiento arqueológico, declarado Bien de Interés Cultural, conserva vestigios de la antigua población de Graccurris e integra armónicamente el entorno urbano. Para los amantes de la naturaleza, muy cerca se encuentra la reserva “Los Sotos del Ebro”, que ofrece paisajes impresionantes y opciones de ocio al aire libre. Así, la combinación de precios bajos, alta calidad de vida y un rico entorno histórico-cultural convierte a Alfaro en una de las propuestas más atractivas del mercado de 2025. En un momento en que para muchas familias la compra de vivienda resulta cada vez más difícil, esta localidad riojana se perfila como un auténtico refugio en un mar de precios al alza.












