
En España existen rincones donde el tiempo parece haberse detenido, conservando intacto el legado de siglos pasados. Entre el valle del río Tajo y la meseta castellana se esconde un pueblo que recientemente sumó un nuevo reconocimiento a su lista de logros históricos y culturales. Sus calles antiguas, majestuosas casas y la plaza central, corazón de la vida local, crean una atmósfera única que merece toda la atención.
Se trata de La Puebla de Montalbán, situada en la provincia de Toledo. Esta localidad se enorgullece de ser la cuna de Fernando de Rojas, autor de «La Celestina», una de las grandes obras del Renacimiento español. Su reciente inclusión en la prestigiosa red de los «Pueblos Mágicos de España» en 2026 pone en valor su vibrante centro histórico, donde el legado literario se entrelaza con la vida cotidiana. El punto de partida para descubrir este municipio, orgulloso de su pasado, es su Plaza Mayor porticada, considerada por muchos como una de las más hermosas de Castilla-La Mancha.
El viaje por el patrimonio histórico comienza directamente en la plaza principal. Desde aquí, se accede a lugares emblemáticos como el Palacio de los Duques de Osuna, cuyo fachada de estilo plateresco y techos únicos con elementos mudéjares, góticos y renacentistas sorprenden al visitante. Al atravesar el arco Arco de la Manzanilla, el visitante se adentra en un laberinto de calles antiguas. La arquitectura religiosa complementa el paisaje urbano: la iglesia de Nuestra Señora de la Paz, el monasterio de Nuestra Señora de la Concepción y el antiguo convento franciscano. Sobre todo ello se eleva la imponente torre de San Miguel, el único vestigio que queda del templo que alguna vez estuvo allí.
La figura de Fernando de Rojas ocupa un lugar especial en la vida cultural de la ciudad. A él y a su obra inmortal está dedicado el museo Celestina. Este espacio rinde homenaje no solo al autor, sino también al modo de vida tradicional del municipio. La exposición relata su legado literario, el contexto histórico de la época y la memoria colectiva de sus habitantes. Este vínculo cultural se hace especialmente vivo cada verano en agosto, durante el festival Celestina (España Rojas), que se ha convertido en un evento destacado en la provincia. Todo este esplendor se enmarca en un paisaje natural de contrastes, donde el fértil valle del Tajo da paso a campos de cereales en la meseta, haciendo de la visita a esta “ciudad mágica” una experiencia verdaderamente inolvidable.
Cabe destacar que Fernando de Rojas fue un jurista y escritor español que vivió entre los siglos XV y XVI. Su única obra conocida, «Tragicomedia de Calisto y Melibea», más conocida como «La Celestina», se considera uno de los pilares de la literatura española. Escrita en forma de diálogos, esta obra se considera una transición entre la Edad Media y el Renacimiento. Explora temas como la pasión, el engaño y las trágicas consecuencias de los vicios humanos. Debido a su contenido explícito y crítica a las costumbres de la época, «La Celestina» fue durante mucho tiempo una obra polémica, pero su influencia en la literatura española y universal es incuestionable.












