
Valores récord en el mercado inmobiliario
En septiembre de 2025, el precio por metro cuadrado de vivienda en Valencia alcanzó los 3.227 euros. En un mes, los precios aumentaron un 1,3 %, y en comparación con el mismo periodo del año anterior, un 19,2 %. Este nivel de precios se registra por primera vez en la historia, lo que confirma la tendencia sostenida al alza del valor de la vivienda en la ciudad desde principios de año.
Comparación con los indicadores nacionales
Mientras que en toda España el precio medio fue de 2.517 euros por metro cuadrado, Valencia muestra una diferencia significativa. Aquí, la vivienda es un 28 % más cara que la media nacional. Esta diferencia se explica por la alta demanda de inmuebles urbanos y la oferta limitada en las zonas más solicitadas.
Distribución de precios por distritos
Los distritos más caros de Valencia siguen siendo L’Eixample — 4.895 euros por metro cuadrado, Ciutat Vella — 4.536 euros, El Pla del Real — 4.073 euros, Extramurs — 3.572 euros y Campanar — 3.408 euros. En estas zonas se ha registrado un crecimiento anual de entre el 15 y el 22 %.
Al mismo tiempo, las zonas más accesibles son Rascanya con 2.190 euros, L’Olivereta — 2.458 euros, Benicalap — 2.491 euros, Patraix — 2.667 euros y Jesús — 2.775 euros por metro cuadrado. Sin embargo, es en estos barrios donde se observan los mayores incrementos: en Jesús, un 40,7 % más, y en L’Olivereta, un 35,4 % más en el último año.
Dinámica y características del mercado
En septiembre de 2025, Valencia alcanzó un nuevo máximo histórico en el precio de la vivienda. En algunas zonas, como Jesús y L’Olivereta, se registraron ritmos de crecimiento récord. El centro de la ciudad y los barrios bien comunicados siguen encareciéndose. La brecha entre Valencia y la media nacional casi ha llegado a los 710 euros por metro cuadrado. Al mismo tiempo, en algunos distritos como El Pla del Real y Benicalap, se observan ligeros ajustes a la baja — del 0,8% y 1,4% respectivamente.
Tendencias generales
El mercado inmobiliario de Valencia sigue siendo uno de los más dinámicos de España. La combinación de una alta demanda, una oferta limitada y el atractivo de la ciudad para los inversores provoca un crecimiento constante de los precios. No obstante, algunos barrios muestran tendencias divergentes, lo cual evidencia la complejidad estructural del mercado.












