
Desde principios del siglo XX, las glorietas se han convertido en una parte integral del sistema de transporte europeo. En España, este tipo de intersecciones se ha extendido ampliamente, lo que ha permitido aumentar la seguridad y reducir los atascos en las carreteras. El arquitecto Eugène Hénard sentó las bases de este enfoque ya en 1907, y desde entonces la idea se ha desarrollado en todo el continente.
Actualmente, en España existen numerosas rotondas que ayudan a los conductores a cruzar zonas concurridas de forma más rápida y segura. Las glorietas se han convertido en un elemento habitual de la infraestructura urbana y suburbana, y su número sigue creciendo. Los conductores destacan la comodidad de estas soluciones, mientras que los expertos subrayan la disminución de accidentes en este tipo de cruces.
Sin embargo, no todos los países comparten el entusiasmo europeo. En Estados Unidos, a pesar de contar con unas 8.000 rotondas, este formato no ha alcanzado una difusión tan masiva. Las autoridades de tráfico estadounidenses siguen buscando alternativas para organizar el flujo vehicular, con el objetivo de aumentar la capacidad vial y minimizar los riesgos para los usuarios de las carreteras.
En la década de 1980, en Estados Unidos se lanzó el proyecto RCUT (Restricted Crossing U-Turn), que propone un enfoque diferente para los cruces viales. Esta solución consiste en que a los conductores se les ofrece utilizar tramos especiales para girar en U y así incorporarse de manera segura al carril deseado. Este método permite reducir el número de posibles puntos de colisión y agilizar el cruce de la calzada.
Según datos de los departamentos de transporte estadounidenses, la implementación de RCUT permite reducir casi a la mitad la cantidad de situaciones conflictivas en los cruces, en comparación con las rotondas. Además, se observa una disminución de la probabilidad de incidentes graves y una mayor eficiencia del tráfico. El factor económico también es relevante: la construcción de estos cruces es más económica y los conductores toman decisiones con mayor rapidez.
En España, por ahora no se planea abandonar los tradicionales cruces rotatorios, considerándolos la opción más adecuada para las condiciones locales. Sin embargo, la experiencia de Estados Unidos demuestra que la búsqueda de nuevas soluciones en la gestión del tráfico sigue en marcha, y cada país elige su propio camino según las particularidades de su infraestructura y las necesidades de los conductores.












