
El otoño de 2025 trajo una sorpresa a la industria del videojuego: el esperado lanzamiento de Call of Duty Black Ops 7 no logró igualar el éxito de su competidor Battlefield 6. A pesar de una ambiciosa campaña publicitaria y el peso de la marca, la nueva entrega de la popular saga de Activision Blizzard obtuvo resultados que sorprendieron incluso a los más escépticos.
Un arranque débil: cifras y reacción del mercado
Durante la primera semana tras su lanzamiento, Call of Duty Black Ops 7 vendió un 63% menos que Battlefield 6 en Europa. Además, las ventas fueron un 50% más bajas que las de la entrega anterior de la franquicia. Este descenso se convirtió en tema de debate entre jugadores y analistas, ya que la saga Call of Duty siempre se consideró líder en el género de disparos en primera persona.
En la plataforma Steam, los usuarios recibieron la novedad mayoritariamente con críticas negativas. Los principales reproches se centraron en el apartado técnico: los desarrolladores reutilizaron un motor gráfico anticuado y, según muchos, el soporte para las antiguas consolas Xbox One y PS4 afectó negativamente la calidad visual y la jugabilidad. Esta decisión se justificó con la intención de aumentar las ventas gracias a una audiencia más amplia, pero el resultado fue el contrario.
Qué mantiene el interés: fortalezas y debilidades de la nueva entrega
A pesar de las críticas, Call of Duty Black Ops 7 cuenta con puntos fuertes. El modo multijugador y el clásico modo zombis siguen atrayendo a los fans. Son estos elementos los que salvan al juego del fracaso total, asegurándole un lugar en los rankings de ventas e ingresos en Europa durante su primera semana tras el estreno.
Sin embargo, los expertos señalan que la novedad no ha aportado cambios significativos. La mecánica y la estructura del gameplay prácticamente no han variado respecto a las entregas anteriores. Esto ha llevado a que incluso los seguidores más fieles de la saga empiecen a considerar cambiar de prioridades en favor de la competencia.
Battlefield 6: éxito sólido e interés a largo plazo
Llama la atención que Battlefield 6, lanzado hace más de un mes, sigue manteniéndose en los primeros puestos de ventas e ingresos. En el ranking europeo de la semana del 10 al 16 de noviembre, el juego ocupó el cuarto lugar, cediendo solo ante los lanzamientos más recientes. Esto demuestra que el proyecto de Electronic Arts no solo logró captar atención en su estreno, sino también mantenerla gracias a una sólida realización técnica y a un multijugador rico en acción, con objetos destructibles y vehículos.
A diferencia de su competidor, Battlefield 6 apuesta por el espectáculo y la magnitud de las batallas. Aunque ambos títulos no destacan por su campaña en solitario, las soluciones técnicas y la dinámica de sus combates han sido clave para la elección de muchos jugadores.
Ranking de ventas e ingresos: quién lidera el mercado
A pesar del descenso en el interés, Call of Duty Black Ops 7 encabezó las listas europeas tras su primera semana. En el top diez de juegos más vendidos también se encuentran Anno 117: Pax Romana, EA Sports FC 26, Pokemon Legends Z-A, Grand Theft Auto V y otros éxitos. En el ranking por ingresos la situación es similar: Black Ops 7 ocupa el primer puesto, seguido de Anno 117 y EA Sports FC 26.
Sin embargo, los expertos subrayan que liderar la primera semana no garantiza el éxito a largo plazo. El caso de Battlefield 6 demuestra que mantener el interés sostenido de la audiencia es más importante que un repunte momentáneo en ventas. Si esta tendencia continúa, Call of Duty corre el riesgo de perder su posición en el mercado incluso frente a títulos menos conocidos.
Opinión de los jugadores: una elección entre dos franquicias
Muchos jugadores que han probado ambos lanzamientos destacan que Battlefield 6 resulta más moderno y avanzado tecnológicamente. El multijugador, con escenarios destructibles y la posibilidad de conducir vehículos, se percibe como una experiencia más envolvente. En cambio, Call of Duty Black Ops 7 ha sido criticado por la falta de ideas frescas y una ejecución técnica deficiente.
Como resultado, parte del público, antes fiel a Call of Duty, ha comenzado a pasarse a la competencia. Esto puede ser una señal de alerta para Activision Blizzard, si la empresa no reconsidera su enfoque en el desarrollo de futuras entregas.
Por si no lo sabías: ¿qué hay detrás de la marca Activision Blizzard?
Activision Blizzard es uno de los mayores editores de videojuegos del mundo, creado en 2008 a raíz de la fusión entre Activision y Vivendi Games. La compañía es conocida por franquicias como Call of Duty, World of Warcraft, Diablo y Overwatch. A lo largo de los años, la marca ha sido tema de debate por decisiones controvertidas relacionadas con la monetización, el soporte a plataformas antiguas y su enfoque en el desarrollo de nuevos títulos.
Call of Duty es la serie insignia de la compañía, que cada año genera miles de millones de dólares. Sin embargo, en los últimos años la franquicia ha sido criticada por ser conservadora y carecer de innovación. A pesar de ello, cada nuevo título sigue liderando las listas de ventas y sus modos multijugador reúnen a millones de jugadores en todo el mundo.
En 2023, Activision Blizzard pasó a formar parte de Microsoft, lo que abrió nuevas oportunidades de desarrollo e integración con otros servicios. No obstante, los desafíos relacionados con la calidad de los productos y las expectativas del público siguen siendo relevantes. El futuro de Call of Duty dependerá en gran medida de la disposición de la compañía a evolucionar y escuchar a sus seguidores.











