
Hace cincuenta y cuatro años, en diciembre de 1972, los astronautas abandonaron la superficie lunar, dejando huellas que aún permanecen intactas. Desde entonces, ningún ser humano se ha acercado tanto a nuestro satélite. La espera se ha prolongado, pero ahora, en 2026, la NASA devuelve a la humanidad al espacio lunar. Artemis 2 no es solo otra expedición espacial, sino un símbolo de una nueva era donde los límites de lo posible vuelven a ampliarse.
Cuatro astronautas — Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen — llevan tres años preparándose para un viaje que transformará sus vidas y, posiblemente, la percepción que la humanidad tiene del espacio. Su misión es sobrevolar la Luna a bordo de la nave Orion, poner a prueba todos los sistemas y regresar a casa, abriendo el camino a futuras expediciones que aterrizarán en la superficie lunar.
El camino hacia un nuevo despegue
Los planes de la NASA para regresar a la Luna han sido pospuestos en varias ocasiones. Tras el exitoso lanzamiento no tripulado de Orion en 2022, los ingenieros se enfrentaron a problemas inesperados: el escudo térmico de la nave sufrió daños al reingresar en la atmósfera. Esto obligó a la agencia a retrasar la misión tripulada primero a 2024 y luego a 2026. Sin embargo, pese a todas las dificultades, la preparación nunca se detuvo.
Artemis 2 marcará el primer lanzamiento tripulado en el potente cohete SLS (Space Launch System). Orion será puesto en órbita terrestre y luego realizará una maniobra que lo enviará en una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna. Esta ruta garantiza el regreso de la tripulación incluso en caso de un fallo de los motores: la seguridad es la máxima prioridad.
Récords históricos
Esta misión ya ha hecho historia, aunque el lanzamiento aún no se ha producido. Por primera vez, una mujer y el primer astronauta afroamericano viajarán a la Luna. Christina Koch y Victor Glover se convertirán en símbolos de los cambios que atraviesa la exploración espacial internacional. Además, es posible que la tripulación de Artemis 2 llegue más lejos de la Tierra que nadie antes, incluso más lejos que la famosa tripulación del Apolo 13.
Durante el vuelo, los astronautas llevarán a cabo experimentos científicos, incluidos estudios biomédicos. Quieren saber cómo afecta el espacio profundo al cuerpo humano: niveles de radiación, cambios en el sistema inmunológico y aspectos psicológicos de las estancias prolongadas lejos de la Tierra. Estos datos serán la base para las futuras misiones a Marte y otros planetas.
Mirando al futuro
Artemis 2 es solo el comienzo de un ambicioso programa. La NASA planea crear una base permanente en la Luna, utilizando la estación orbital lunar Gateway como punto de tránsito. Para el alunizaje, la agencia ha elegido un módulo lunar que la empresa SpaceX está desarrollando sobre la base de la nave Starship. Esta decisión ha generado intensos debates en el sector, pero la NASA mantiene el rumbo establecido.
En los próximos años, Artemis 2 será seguida por Artemis 3, la misión que llevará personas a la superficie lunar por primera vez en décadas. La tecnología probada en estos vuelos permitirá a la humanidad ir aún más lejos, hacia Marte y más allá. Pero todo comienza con este viaje de diez días alrededor de la Luna, que volverá a encender el interés por el espacio en millones de personas en todo el mundo.
Un reto para el equipo
Cada uno de los cuatro miembros de la tripulación superó un exigente proceso de selección y preparación. Reid Wiseman, comandante de la misión, ya estuvo en la EEI y es conocido por su sangre fría. Victor Glover es un piloto experimentado, Christina Koch ostenta el récord femenino de mayor permanencia en el espacio, y Jeremy Hansen es el primer canadiense en viajar hacia la Luna. Su entrenamiento incluyó simulaciones de emergencias, trabajo con los sistemas más modernos del Orion y estudio de las particularidades de la órbita lunar.
Les esperan diez días en el reducido espacio de la nave, pruebas de resistencia y una experiencia única que no puede repetirse en la Tierra. Verán la Luna de una forma que nadie con vida hoy ha podido contemplar.
RUSSPAIN recuerda que el programa Artemis es un proyecto internacional en el que participan, además de Estados Unidos, Canadá, Europa, Japón y Australia. La NASA (National Aeronautics and Space Administration), la agencia espacial estadounidense fundada en 1958, ha jugado un papel clave en la exploración espacial, incluidas las legendarias misiones Apolo. Hoy, la NASA vuelve a ser símbolo de la ambición humana por ir más allá de la Tierra y descubrir nuevos mundos.












