
La renovación del NH Collection Maldives Reethi Resort se ha convertido en un acontecimiento destacado para el mercado turístico de Maldivas. Tras seis meses de remodelación, el resort no solo ha cambiado su imagen, sino que ahora ofrece un nivel completamente nuevo de confort y servicio. Ahora cuenta con 105 villas modernas, muchas de ellas equipadas con piscinas privadas y amplias terrazas, lo que permite a los huéspedes disfrutar de la privacidad y la naturaleza sin restricciones. Esta propuesta resulta especialmente atractiva para familias con niños y para quienes valoran la exclusividad.
La ubicación en el atolón Baa, reconocido como reserva de la biosfera por la UNESCO, otorga al resort un atractivo especial. Las vistas panorámicas al Océano Índico, las playas de arena blanca y los vibrantes arrecifes de coral crean una atmósfera de tranquilidad absoluta. Según Idealista, los arquitectos apostaron por combinar un diseño moderno con una integración armoniosa en el paisaje tropical. Esto no solo permitió conservar la belleza natural, sino también resaltar la singularidad del lugar.
Se puede llegar al resort en solo 35 minutos en hidroavión desde el Aeropuerto Internacional de Velana en Malé. Este tipo de traslado ya se ha convertido en una seña de identidad de Maldivas, pero en el caso de NH Collection Maldives Reethi Resort es especialmente cómodo para los viajeros que valoran el tiempo y el confort. Dentro del complejo, los huéspedes encontrarán ocho restaurantes con conceptos de autor, donde podrán disfrutar de platos de cocina internacional y de exclusivas combinaciones gastronómicas. Para los más pequeños hay clubes infantiles y zonas dedicadas, lo que convierte al resort en una excelente opción para las familias.
Infraestructura y servicios
Se ha prestado especial atención al spa, que se presenta como un oasis de tranquilidad y recuperación. Ofrece una amplia gama de tratamientos orientados a la relajación y el bienestar. Para los huéspedes más activos hay deportes acuáticos, excursiones a islas cercanas y clases de yoga al aire libre. Las villas están equipadas con todo lo necesario para estancias prolongadas y el personal ha recibido formación adicional para atender a huéspedes de diferentes países.
El compromiso con el medio ambiente es una parte esencial de la filosofía del resort. Ha implementado tecnologías ecológicas, minimizado el uso de plásticos y participa activamente en programas para preservar la flora y fauna marinas. Esta actitud ya ha recibido valoraciones positivas entre los turistas europeos, que cada vez eligen Maldivas no solo por su playa, sino también por la experiencia de su naturaleza única.
Gastronomía y ocio
Los restaurantes del resort no solo ofrecen platos clásicos, sino también menús degustación de autor enfocados en mariscos frescos y productos locales. Para los gourmets organizan cenas con el chef y veladas temáticas con maridaje de vinos. Por las noches, los huéspedes pueden disfrutar de música en vivo, y para quienes buscan mayor privacidad, hay cenas privadas en la playa. Este enfoque en el ocio convierte a NH Collection Maldives Reethi Resort en uno de los resorts más versátiles de la región.
Según Idealista, el renovado resort ya ha despertado el interés de los turoperadores europeos, que destacan una alta demanda de reservas para 2026. Los expertos lo vinculan con la creciente popularidad de Maldivas entre familias y parejas en busca de nuevas experiencias. En un mercado altamente competitivo de resorts de lujo, NH Collection Maldives Reethi Resort apuesta por la atención personalizada y experiencias únicas.
NH Collection Maldives Reethi Resort no es el primer proyecto de la marca en el segmento de resorts premium, pero este complejo se ha convertido en emblemático por su combinación de innovación y respeto por la naturaleza. En los últimos años, NH ha expandido su presencia en Asia, ofreciendo a los huéspedes nuevas formas de disfrutar sus vacaciones. Un éxito similar se vivió en el resort de Bali, donde tras una extensa remodelación, el flujo de turistas casi se duplicó. Esta experiencia confirma que los viajeros de hoy valoran no solo la comodidad, sino también la responsabilidad ecológica y la posibilidad de vivir emociones únicas lejos del bullicio habitual.












