
Plantas ancestrales y sus mecanismos únicos de supervivencia
Los musgos, clasificados como briófitos, se consideran unas de las primeras plantas que conquistaron la tierra firme hace cientos de millones de años. Estos organismos pueden colonizar incluso los entornos más extremos del planeta, desde rocas hasta tierras yermas de arena. Su ciclo vital depende en gran medida de las esporas: estructuras microscópicas capaces de conservar su viabilidad durante largos periodos, permaneciendo en estado latente.
Las esporas de musgo se dispersan fácilmente por el viento y pueden sobrevivir a condiciones extremas, incluidas fuertes oscilaciones de temperatura y escasez de agua. Gracias a estas características, los musgos suelen ser los primeros habitantes de ecosistemas nuevos o devastados.
Experimento en la EEI: prueba bajo las condiciones del espacio
En marzo de 2022, se inició un experimento inusual a bordo de la Estación Espacial Internacional. Los astronautas colocaron en la superficie exterior de la estación contenedores con veinte mil esporas de Physcomitrium patens. Estas esporas estuvieron expuestas en el espacio abierto durante 283 días, afrontando el vacío, temperaturas extremas, microgravedad, radiación ultravioleta y radiación cósmica.
Tras finalizar la misión, las muestras regresaron a la Tierra. Investigadores de la Universidad de Hokkaido (Hokkaido University), dirigidos por Tomomichi Fujita, comenzaron de inmediato a analizar el estado de las esporas. Para comparar, se usaron muestras de control que permanecieron en el laboratorio todo ese tiempo, así como esporas protegidas de la radiación ultravioleta en la EEI.
Resultados: la capacidad de supervivencia de las esporas impresiona
El grupo de control mostró, como era de esperar, un alto porcentaje de germinación: 97%. Resultados igualmente impresionantes demostraron las esporas que estuvieron en la EEI pero protegidas de la radiación ultravioleta. Sin embargo, el mayor interés despertaron aquellas que pasaron nueve meses en el espacio exterior sin ningún tipo de protección.
Más del 80% de estas esporas conservaron la capacidad de germinar y formaron plantas plenas. Esto sorprendió a los investigadores, ya que experimentos previos con otras partes del musgo mostraban poca resistencia frente a tales condiciones extremas. Las formas vegetativas morían bajo la radiación ultravioleta y la deshidratación, pero las esporas demostraron una resistencia extraordinaria.
El secreto de su resistencia: estructura de las esporas y evolución
Los científicos explican la fenomenal supervivencia de las esporas por su envoltura multicapa, que protege las estructuras internas de amenazas externas. Esta ‘armadura’ se formó en los musgos durante la evolución, cuando las plantas conquistaron la tierra firme y enfrentaron las duras condiciones de la antigua Tierra.
Los investigadores comparan las esporas con diminutas sondas espaciales, capaces de soportar cargas extremas. Según sus cálculos, algunas esporas pueden conservar su viabilidad en el espacio no solo durante nueve meses, sino hasta 15 años.
Relevancia para la astrobiología y nuevos interrogantes
El descubrimiento de los biólogos japoneses amplía nuestra comprensión sobre los límites de la supervivencia de los organismos terrestres. Si las esporas de musgo pueden soportar una estancia tan prolongada en el espacio, esto refuerza la hipótesis de que la vida podría propagarse entre planetas.
Sin embargo, no todos los especialistas comparten este optimismo. Algunos expertos consideran que la verdadera prueba será la capacidad de las esporas no solo para sobrevivir, sino también para germinar directamente en condiciones espaciales, por ejemplo, a bordo de la EEI. Hasta ahora, la germinación exitosa solo se ha observado tras regresar a la Tierra.
El siguiente paso para los científicos será comprobar si las esporas de musgo no solo pueden sobrevivir, sino también iniciar un nuevo ciclo de vida fuera de la Tierra. Esta cuestión sigue abierta y requiere más investigaciones.











