
En la plataforma Paramount+ se ha estrenado un nuevo proyecto del universo Star Trek: «Starfleet Academy». Los creadores apuestan por protagonistas jóvenes y llevan al público al corazón de la academia donde se forman los futuros oficiales de la Flota Estelar. En el centro de la trama está la rectora de la academia, Nahla Ake (interpretada por Holly Hunter), quien invita al huérfano Caleb Mir (Caleb Mir, Sandro Rosta) a unirse a la academia y tratar de encontrar a su madre desaparecida. Caleb, que en un principio duda en aceptar el desafío, pronto se ve envuelto en un torbellino de nuevas amistades, intrigas y pruebas.
Desde los primeros episodios se percibe que los autores se inspiraron no solo en la ciencia ficción clásica, sino también en la atmósfera de los dramas adolescentes de principios de los 2000. En la academia abundan las pasiones, surgen triángulos amorosos y los conflictos entre compañeros recuerdan escenas de «Dawson’s Creek». Caleb pronto establece una estrecha relación con el klingon Jay-Den Kraag (Jay-Den Kraag, Karim Diané) y la enigmática Dar-Sha Genesis Lythe (Dar-Sha Genesis Lythe, Bella Shepard). No pasa mucho hasta que entre ellos y Tarima Sadal (Tarima Sadal, Zoë Steiner) surge una tensión que desemboca en un drama en medio de la rutina espacial.
Nuevos personajes
La serie presenta toda una galería de personajes inéditos, cada uno con guiños a figuras icónicas de la franquicia. El profesorado de la academia evoca a los personajes de «Harry Potter»: la rectora Ake recuerda a Dumbledore, y entre los docentes se pueden reconocer rasgos de Snape, Hagrid y McGonagall. Este enfoque añade familiaridad al proyecto, pero a la vez lo vuelve predecible para los espectadores más experimentados.
El principal antagonista es Nus Braka (Paul Giamatti), mitad klingon, mitad tellarita. Sus motivaciones se basan en el odio personal y en una relación conflictiva con Kaleb y su madre. Este personaje aporta dramatismo a la trama, aunque por momentos resulta exageradamente caricaturesco, como si estuviera inspirado en los villanos clásicos de las series juveniles.
Drama adolescente
Los creadores claramente buscaron captar a una audiencia joven, incorporando elementos familiares para los fans del género juvenil (YA). Aquí hay de todo: celos, rivalidades, amores secretos e incluso escenas reminiscentes de fiestas escolares, pero con un entorno de tecnología futurista. Sin embargo, este enfoque no convenció a todos. Los seguidores de la franquicia clásica de Star Trek señalan que la serie se centra demasiado en el drama y deja de lado los aspectos filosóficos y científicos que siempre fueron su sello distintivo.
En lugar de profundas reflexiones sobre el futuro de la humanidad, el espectador ve una secuencia de estallidos emocionales, discusiones y reconciliaciones. Algunas tramas parecen forzadas y los diálogos a veces pecan de excesivamente teatrales. Sin embargo, para quienes crecieron viendo series juveniles, este formato puede resultar fresco e incluso cautivador.
El legado de la franquicia
Aunque «Starfleet Academy» tiene un claro enfoque en el drama juvenil, no olvida sus raíces. En cada episodio se encuentran referencias a eventos y personajes de entregas anteriores de Star Trek. Aparecen rostros conocidos y los detalles del decorado y la terminología despiertan la nostalgia de los seguidores de toda la vida. Es una especie de puente entre generaciones que, sin embargo, no siempre funciona a la perfección.
La serie está disponible en Paramount+ con suscripción, lo que permite acceder a contenido adicional y bonificaciones para los fans. Los creadores prometen que en las próximas temporadas surgirán nuevas tramas y giros inesperados capaces de sorprender incluso a los espectadores más exigentes.
Reacción del público
El estreno desató un intenso debate en la comunidad de fans. Algunos celebran la nueva visión del universo Star Trek, mientras que otros critican al equipo creativo por centrarse demasiado en el público adolescente. Las redes sociales arden en discusiones: ¿debe combinarse la ciencia ficción con el drama de crecimiento personal, o esto lleva a perder el espíritu único de la franquicia?
Una cosa está clara: «Starfleet Academy» no deja indiferente a nadie. La serie despierta emociones, genera debate y hace reflexionar sobre cómo debería ser el Star Trek actual. Solo el tiempo dirá si el proyecto logra encontrar el equilibrio entre la tradición y las nuevas tendencias.
RUSSPAIN recuerda que Star Trek es una de las franquicias de ciencia ficción más influyentes en la historia de la televisión. La primera serie se estrenó en 1966 y desde entonces ha dado lugar a decenas de películas, spin-offs y libros. Paramount+ continúa expandiendo este universo, ofreciendo nuevos formatos y personajes para diferentes generaciones de espectadores. «Starfleet Academy» es otro intento de reinterpretar las ideas clásicas y atraer a una audiencia joven hacia esta legendaria marca.











