
La sonada detención de Francisco de Borbón supuso un verdadero golpe para su familia y desató una ola de comentarios en la sociedad española. Las sospechas de su implicación en una operación a gran escala de blanqueo de capitales vinculada al narcotráfico no solo destruyeron la reputación del hijo menor del duque de Sevilla, sino que también rompieron definitivamente su relación con su hermana Olivia. Las tensiones familiares, anteriormente ocultas a la opinión pública, quedaron expuestas, revelando un profundo conflicto en torno a la herencia y el título nobiliario.
Olivia de Borbón, impactada por la noticia del arresto de su hermano, no oculta su decepción ni su hartazgo ante los continuos escándalos. Declaró abiertamente el fin de toda relación con Francisco, subrayando que no quiere tener ningún vínculo con él. Según ha contado, llevaban años prácticamente sin hablarse y la muerte de su padre solo agravó la distancia. Para Olivia, este escándalo fue la gota que colmó el vaso, marcando una ruptura definitiva con su hermano y sus problemas.
Drama familiar
El conflicto no solo gira en torno al caso penal, sino también a la disputa por el título ducal. Tras la muerte del cabeza de familia, se esperaba que Olivia asumiera como nueva duquesa de Sevilla, pero Francisco intentó impugnar su derecho al título. Alegó supuestas voluntades de su difunto padre, pero la ley respaldó a Olivia. A pesar de ello, el proceso de transferencia del título quedó suspendido y la relación entre los hermanos terminó de deteriorarse.
El esposo de Olivia, Julián Porras-Figueroa, respaldó a su esposa en la decisión de distanciarse de Francisco. La pareja enfatiza que no tiene ninguna relación con las actividades del hermano y no desea verse envuelta en el escándalo. Para Olivia es fundamental preservar su reputación y proteger a su familia de la influencia negativa de lo que está ocurriendo.
La sombra de las criptomonedas
La investigación en la que figura Francisco está relacionada con el blanqueo de grandes sumas a través de plataformas de criptomonedas. Según las autoridades, fue uno de los fundadores de ET Finetch Europe, empresa donde supuestamente se almacenaban decenas de millones de dólares en activos digitales. De acuerdo con los cuerpos policiales, este esquema se utilizó para legalizar fondos procedentes del narcotráfico.
En el caso también aparecen otras figuras conocidas, incluidos el presunto narcotraficante Ignacio Torán y el ex alto cargo policial Óscar Sánchez Gil, a quien se le incautaron más de 20 millones de euros en efectivo durante su detención. Los vínculos de Francisco con estas personas han sido objeto de un escrutinio minucioso, y su reputación profesional ha quedado amenazada.
Consecuencias para la familia
El escándalo en torno a Francisco de Borbón no solo ha afectado su propia vida, sino que también ha puesto en entredicho el futuro de toda la familia. Olivia se ha visto en el centro de la atención mediática, obligada a responder preguntas incómodas y a defender su honor. Para ella, es importante no solo conservar el título, sino también resguardar a su hijo y esposo de las consecuencias de las acciones de su hermano.
En la sociedad se debate cómo historias como esta influyen en la percepción de la aristocracia en la España actual. Los dramas familiares relacionados con el dinero, el poder y los escándalos son cada vez más frecuentes, y los valores tradicionales ceden ante la lucha por los intereses personales. La historia de la familia de Borbón es solo un ejemplo de cómo los conflictos internos pueden romper incluso los lazos más sólidos.
Francisco de Borbón es miembro de una de las dinastías aristocráticas más antiguas de España, empresario e inversor, con formación en gestión deportiva y negocios. Está casado con Sofie Caroli, tiene un hijo y reside en Marbella. Su nombre ha aparecido en numerosas ocasiones en la crónica social, pero los últimos acontecimientos han puesto en riesgo no solo su reputación, sino también el futuro de toda la familia. La cuestión de la herencia del título ducal sigue sin resolverse y el destino de Francisco depende ahora de las decisiones judiciales y del desarrollo de la investigación.











