
Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas, comienza la temporada ideal para disfrutar de actividades al aire libre, especialmente el senderismo. España, con su increíble diversidad de paisajes, ofrece infinitas posibilidades para este tipo de aventuras. Una de las regiones más atractivas para la práctica del senderismo es, sin duda, Cataluña, donde cada rincón revela una historia y deslumbra con su belleza.
Aquí, entre montañas y valles, se extienden rutas que no solo invitan a disfrutar de la naturaleza, sino que también sumergen en el pasado. Estos caminos guían a los viajeros por paisajes pintorescos, llenando de energía y revelando el patrimonio cultural de la zona. Un gran ejemplo de este tipo de rutas es la «Ruta del Hierro y el Carbón» (Ruta del Hierro y el Carbón), que atraviesa la provincia de Girona.
Tras las huellas de la Revolución Industrial
Esta ruta única rinde homenaje al rico pasado industrial de la región, especialmente a las tradiciones de la forja y la minería en las minas de Ogassa y la comarca del Bajo Ripollés. El sendero discurre por la antigua vía ferroviaria que unía Sant Joan de les Abadesses con Toralles. Esta línea se utilizó activamente para el transporte de recursos hasta 1967, año en que fue clausurada.
Inicialmente, la ruta tenía una longitud de 12 kilómetros, pero en 2022 se amplió hasta los 18 kilómetros, llegando al municipio de Sant Pau de Segúries. Gracias al escaso desnivel y al buen estado del camino, es considerada fácil y perfecta para realizar en familia, incluso con niños.
De la estación a las cumbres
El viaje comienza en el municipio de Ripoll, junto a la antigua estación de tren de Sant Joan de les Abadesses, situada a 682 metros sobre el nivel del mar. Desde aquí, siguiendo las señales, el sendero cruza la carretera en dirección al valle de Malatosca, ganando altura de forma gradual. Avanzando junto a un afluente del río Ter, pronto verás un viejo cargadero en Toralles, una estructura donde el carbón de las minas se transfería a los vagones del tren.
El trayecto continúa por un sendero serpenteante hasta el pueblo de Ogassa, ya a 975 metros de altitud. El entorno ofrece espectaculares paisajes de montaña que recompensan con creces el esfuerzo realizado. En la época de mayor actividad minera, aquí se utilizaba un ingenioso sistema de planos inclinados que permitía mover los vagones de carga aprovechando la fuerza de la gravedad.
Un viaje a lo largo del río
Tras conocer los espacios vinculados a la cultura minera de Ogassa, solo resta recorrer los últimos 7 kilómetros hasta Sant Pau de Segúries. En este tramo, el río será tu guía y el sendero cruza varias veces su cauce por puentes y pasarelas especialmente acondicionados. Es una parte especialmente pintoresca, que permite disfrutar plenamente de la tranquilidad y la belleza natural de Cataluña.
La ruta termina en Sant Pau de Segúries, dejando agradables recuerdos de un viaje al pasado de una industria que fue clave para la región. Las autoridades locales ven en este recorrido un gran potencial turístico y planean su desarrollo y expansión para que más personas puedan descubrir la historia de estos lugares.
Cataluña es una de las regiones líderes de España en el desarrollo del senderismo. Existen varios miles de kilómetros de caminos señalizados, incluyendo rutas de gran recorrido (GR), recorridos cortos (PR) y senderos locales (SL). El ‘Camino del hierro y el carbón’ forma parte de la red de ‘Vías Verdes’, que aprovechan antiguas líneas de tren en desuso en todo el país. Estas rutas se caracterizan por su comodidad y seguridad, lo que las hace accesibles para personas de todas las edades y niveles de condición física.












