
La familia real española atraviesa un periodo de luto: a los 87 años ha fallecido Tatiana Radziwill, prima y fiel compañera de la reina Sofía. Esta pérdida coincidió con el cumpleaños de la infanta Elena y la proximidad de la Navidad, lo que hizo el acontecimiento especialmente doloroso para todos los miembros de la dinastía. Para la reina madre Sofía no es solo la pérdida de una familiar, sino la despedida de alguien que la ha acompañado toda la vida, la apoyó en momentos difíciles y compartió sus alegrías.
Tatiana, conocida en el ámbito familiar como Tatan, fue durante muchos años una presencia inseparable en los veranos en Marivent. Cada temporada viajaba a Mallorca para compartir tiempo con Sofía y su hermana Irene. En los últimos años, la salud de Tatiana se deterioró notablemente y ya no podía desplazarse sin silla de ruedas, pero siempre permaneció cerca de sus seres queridos.
Infancia y juventud
Tatiana Radziwill nació en 1939 en Rouen, Francia. Su infancia transcurrió en condiciones de exilio forzado y privaciones propias de la guerra. La familia tuvo que abandonar su país debido a la Segunda Guerra Mundial, lo que marcó toda su vida posterior. A pesar de las dificultades, Tatiana recibió una excelente educación: estudió medicina y se especializó en bacteriología y enfermería en la Universidad de París. Además, dominaba varios idiomas y tocaba el piano de forma extraordinaria.
En 1966, Tatiana se casó con Jean Henri Fruchaud, reconocido cardiólogo y aristócrata francés. De este matrimonio nacieron dos hijos, Alexis y Fabiola, y más tarde llegaron los nietos. A pesar de su noble origen, la familia siempre prefirió mantenerse en un segundo plano, evitando la atención de la prensa y la vida pública.
Vínculo con la familia real
La amistad entre Sofía y Tatiana comenzó en la infancia, cuando ambas coincidieron en Sudáfrica durante la guerra. Sus lazos familiares eran estrechos: la madre de Tatiana, la princesa Eugenia de Grecia, era prima hermana del padre de Sofía. Esta cercanía familiar se transformó en una auténtica amistad que perduró más de setenta años. Tatiana fue testigo de los momentos más importantes en la vida de Sofía, incluida su boda con el futuro rey Juan Carlos en 1962, donde fue una de las damas de honor principales.
Sofía ha destacado en varias ocasiones que Tatiana fue su pilar en los momentos más difíciles. Su relación se basaba en la confianza, el respeto mutuo y un sincero afecto. Tatiana siempre se mantuvo en un discreto segundo plano, sin buscar protagonismo, aunque su influencia en la vida de la reina madre fue enorme.
Personalidad y legado
Tatiana Radziwill se distinguía por su modestia, inteligencia y devoción a la familia. Prefería la vida tranquila y el aislamiento, pero siempre estaba dispuesta a ayudar a sus seres queridos. Era considerada una persona de rara cultura y amplitud de miras, capaz de entablar conversación sobre cualquier tema. Para la reina Sofía, Tatiana no solo era una pariente, sino también una verdadera amiga con quien podía compartir sus pensamientos más íntimos.
Los encuentros veraniegos en Marivent se convirtieron en una tradición que ambas mujeres cuidaron durante décadas. Ahora, con la ausencia de Tatiana, esos días ya no serán lo mismo. Su partida ha dejado un profundo vacío en los corazones de quienes la conocieron.
Por si no lo sabía, Tatiana Radziwill provenía de la antigua familia principesca polaco-lituana de los Radziwill, que desempeñó un papel importante en la historia de Europa. Su madre, la princesa Eugenia, era miembro de la familia real griega, y su padre, el príncipe Dominik Radziwill. Gracias a estos lazos, Tatiana creció en los círculos más altos de la aristocracia europea, aunque siempre se mantuvo discreta y reservada. Su nombre quedará para siempre en la historia como símbolo de lealtad y amistad.












