
A solo 36 kilómetros de Santander, entre las verdes montañas de Cantabria, se esconde un auténtico tesoro: una mansión barroca del siglo XVIII. Este edificio, conocido como el Palacio de los Escobedo, ha sido cuidadosamente restaurado y transformado en el exclusivo hotel «Palacio de Trasvilla». Aquí, el confort moderno se fusiona armónicamente con el espíritu de épocas pasadas, ofreciendo a los huéspedes una experiencia única de inmersión en la historia.
Dentro de los muros de esta casa aristocrática, situada en el tranquilo enclave de Escobedo de Villafufre, hay solo seis habitaciones privadas, y cada una es un universo propio. Los espacios están decorados con auténticas antigüedades: tapices antiguos, espejos italianos con marcos dorados y lámparas de bronce al estilo Luis XVI. Los huéspedes pueden elegir una habitación según su preferencia, desde opciones más sobrias hasta suites verdaderamente palaciegas.
Por ejemplo, la «Habitación del Peregrino» (Estancia del Peregrino) por 140 euros la noche ofrece un ambiente acogedor y austero, inspirado en los antiguos albergues para viajeros. Cuenta con una cama de nogal del siglo XIX y un armario normando del siglo XVIII. La «Habitación Flamenca» (Estancia Flamenca), por 160 euros, pese a sus modestos 22 metros cuadrados, sorprende con una cama de roble del siglo XIX y un sagrario traído desde Sevilla. Desde su terraza se aprecian extensos paisajes verdes.
Para quienes valoran el lujo, la «Habitación Ducal» (Estancia Ducal) es una elección ideal. Aquí, los huéspedes pueden descansar bajo un dosel de terciopelo, rodeados de tapices antiguos y muebles decorados con pan de oro. De estilo similar, la «Habitación de las Conchas» (Estancia de las Conchas) rinde homenaje al arte clásico, invitando a los visitantes a sentirse como protagonistas de las obras de Botticelli. El precio por alojarse en estas habitaciones es de 200 euros.
Las familias o grupos pueden optar por la amplia «Habitación de los Infantes» (Estancia de los Infantes), que cuenta con 45 metros cuadrados y combina mobiliario antiguo con un cómodo sofá cama. El precio por noche es de 200 euros. Sin embargo, la joya de la colección es la «Habitación del Marqués» (Estancia del Marqués). Este apartamento, amueblado en nogal al estilo renacentista, está decorado con una lámpara única de templo del siglo XII, proveniente de una iglesia parisina. La principal ventaja de la estancia es la enorme terraza de 72 metros cuadrados con jacuzzi. Esta experiencia cuesta 260 euros por noche.
El complejo hotelero se encuentra en una finca de 5.000 metros cuadrados, rodeada por un muro de piedra que garantiza total privacidad. En el cuidado jardín, con árboles autóctonos y restos de un antiguo molino, hay una piscina perfectamente integrada en el paisaje. Este lugar, en el corazón del valle de Pasiegos, está pensado para quienes buscan tranquilidad, aislamiento y la posibilidad de conectar con la historia viva de Cantabria.












