
La tiara «Fleur-de-Lis» —o «Flor de Lis»—, disponible para la reina Letizia desde su ascenso al trono, solo ha sido llevada por ella en seis ocasiones. Es la joya más significativa y poderosa del tesoro de los monarcas españoles. Actualmente, esta pieza única ha salido temporalmente de la colección real para convertirse en la pieza central de una exposición en el Palacio Real, dedicada a la bisabuela del rey Felipe VI, la reina Victoria Eugenia. La muestra estará abierta al público hasta abril.
Esta joya está inseparablemente ligada a la memoria de la reina Victoria Eugenia. La diadema fue un regalo de bodas de su prometido, el rey Alfonso XIII. Fue precisamente con ella que la princesa Victoria Eugenia de Battenberg contrajo matrimonio el 31 de mayo de 1906. En aquel entonces, siguiendo la moda de la época, la tiara fue realizada en forma de una corona alta, simbolizando su unión con el pueblo español.
La reina Victoria Eugenia fue considerada un ícono de estilo, y muchas cortes europeas intentaron reproducir la tiara «Fleur-de-Lis». Sin embargo, ninguna de las réplicas logró igualar el esplendor y brillo del original español. La casa de joyería Ansorena, favorita de la familia real, creó esta obra maestra el año de la boda de los monarcas. Para su fabricación se emplearon 450 diamantes de la más alta calidad y pureza, montados sobre una base de platino. La composición representa tres lirios heráldicos, rodeados de motivos vegetales y volutas. En la familia real, debido a su increíble valor, la tiara recibió el apodo de «la buena».
La reina Letizia se puso esta emblemática joya por primera vez casi tres años después de su acceso al trono. Su debut fue el 22 de febrero de 2017 durante la cena de gala en honor al presidente de Argentina, Mauricio Macri. Para la ocasión, la reina eligió un sobrio vestido negro de Felipe Varela, permitiendo que la tiara fuera el centro de atención. Desde entonces, sigue la tradición de la reina Sofía, luciendo la diadema solo en ocasiones excepcionales, como recepciones oficiales de líderes extranjeros o visitas al exterior.
Ese mismo año 2017, en julio, Letizia volvió a deslumbrar con la tiara durante la recepción ofrecida por la reina Isabel II en el Reino Unido. En 2019, la llevó en la ceremonia de entronización del emperador japonés Naruhito, y en 2020 posó con ella para un retrato oficial. Luego siguieron visitas a Suecia en 2021 y a Dinamarca en noviembre de 2023, donde la tiara ‘Fleur-de-Lis’ adornó a la reina durante la cena de despedida ofrecida por la reina Margarita II.
Desde su creación a principios del siglo XX, la tiara ha experimentado ligeras modificaciones enfocadas a resaltar su elemento central, la flor de lis. Tras la muerte de Victoria Eugenia, la joya pasó en herencia a María de las Mercedes de Borbón-Dos Sicilias, condesa de Barcelona. Ella, a su vez, la transfirió a su nuera, la futura reina Sofía. La reina Sofía recibió la tiara de manos de su suegra y mantuvo cuidadosamente la tradición, luciéndola solo en las ocasiones más solemnes. La última vez que la llevó fue en una cena poco antes de la abdicación del rey Juan Carlos en 2014.
Cabe destacar que, antes de casarse con el entonces príncipe heredero Felipe, Letizia Ortiz Rocasolano ya era una reconocida periodista y presentadora de televisión. Se convirtió en la primera reina consorte de la historia de España sin ascendencia real. Tras su boda en 2004, recibió el título de Princesa de Asturias y, en 2014, tras la abdicación de Juan Carlos I, pasó a ser reina consorte de España. La reina Letizia es conocida por su impecable estilo y por su activa labor social. Es patrona de numerosas organizaciones en los ámbitos de la educación, la salud y la cultura.












