
En la provincia de La Coruña, tras la reciente ola de calor, se están popularizando rutas de senderismo cercanas a cuerpos de agua. Una de estas rutas, que discurre a lo largo del río Ulla (río Ulla), ofrece a los viajeros no solo un refrescante alivio, sino también una inmersión total en la naturaleza y la historia de Galicia.
Se trata de la «Ruta dos Pescadores de Ulla» en el municipio de Touro. Este recorrido de 12,8 kilómetros, de dificultad media, lleva a los excursionistas a través de densos bosques y robledales locales por antiguos caminos utilizados en su día por los pescadores de la zona. El trayecto comienza en el puente Ponte Basebe y finaliza en la carretera que conduce a San Pedro de Ribeira.
Entre los principales atractivos de la ruta destacan la pintoresca cascada Fervenza do Inferniño, que refresca el ambiente y crea un microclima único, y la tranquila poza Pozo do Pego. Es un lugar ideal para una breve pausa, donde se puede disfrutar de la calma y la belleza natural antes de continuar con el camino.
Además de los paisajes naturales, el sendero está lleno de elementos etnográficos. A lo largo del recorrido se pueden ver ruinas de viejos molinos de agua, construcciones tradicionales de piedra para almacenar castañas, conocidas como «ouriceiras», así como los restos del antiguo pazo de San Cristovo. Estos elementos permiten asomarse al pasado de la región y comprender cómo los habitantes locales aprovechaban los recursos del río y el bosque.
En condiciones de alto riesgo de incendios forestales, especialmente relevante en Galicia durante el verano, esta ruta es una alternativa segura. La cercanía al río y la densa vegetación ribereña generan un ambiente húmedo que reduce considerablemente la posibilidad de incendios. El recorrido, de unas cuatro horas, es una excelente opción para quienes buscan combinar actividad física, enriquecimiento cultural y refugio contra el calor veraniego.












