
En Jerez de la Frontera ha estallado un nuevo debate sobre los horarios comerciales. Tras la suspensión temporal por parte del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) del estatus de Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT), en la ciudad reina la incertidumbre: nadie sabe con certeza bajo qué normas deben operar actualmente las tiendas.
Anteriormente, esta calificación permitía a los comercios abrir sin restricciones durante determinados periodos del año, como la Semana Santa, la celebración del Gran Premio de motociclismo y de mayo a octubre, aplicándose a toda la ciudad. Sin embargo, tras el cambio de gobierno municipal y una serie de quejas de pequeños empresarios, este régimen fue revocado y en verano de 2024 se establecieron límites más estrictos: la libertad de horarios se mantuvo solo en el centro histórico, mientras que los grandes centros comerciales de las afueras quedaron excluidos de estas ventajas.
La asociación de grandes cadenas comerciales no aceptó esta restricción y acudió a los tribunales para exigir la restitución de las condiciones anteriores. El juzgado dio la razón a los minoristas y suspendió temporalmente la aplicación de las nuevas normas, al considerar que su entrada en vigor inmediata podría causar a los grandes comercios daños de difícil reparación.
Sin embargo, la decisión judicial no dejó claro cómo deben operar ahora las tiendas. Las grandes cadenas comerciales aseguran que ya pueden abrir cualquier día, basándose en la normativa que prevé una liberalización automática para ciudades con más de 100.000 habitantes y alta afluencia turística, siempre que no tengan un régimen especial vigente. El ayuntamiento, por el contrario, insiste en que siguen aplicándose las restricciones anteriores: no se puede superar la apertura en más de 16 domingos y festivos al año.
Conflicto de intereses e incertidumbre para las empresas
Como resultado, la ciudad vive una situación en la que algunos centros comerciales mantienen el horario antiguo, mientras otros esperan una aclaración oficial. Trabajadores y sindicatos exigen el cumplimiento del calendario regional, y las autoridades no se apresuran en dar instrucciones claras. Todo el sistema está paralizado y ninguna de las partes está dispuesta a ceder.
El gobierno regional de Andalucía estudia ahora la posibilidad de recurrir la decisión ante el Tribunal Supremo de España. Los funcionarios consideran que la situación actual genera inseguridad jurídica y podría afectar negativamente a la economía de la ciudad. Las autoridades subrayan que la regulación de los horarios comerciales no solo afecta a Jerez, sino también a otros municipios de la región, donde también existen disputas sobre cuántos días al año pueden abrir los comercios en festivos y fines de semana.
Jerez, referente para toda Andalucía
La situación en Jerez refleja un debate más amplio en Andalucía. En la región no existe consenso sobre si los comercios deberían poder abrir más días festivos. Las encuestas muestran que aproximadamente la mitad de los residentes apoya una mayor flexibilidad, pero muchos ayuntamientos, especialmente aquellos gobernados por el Partido Popular, se oponen a ampliar los derechos de las grandes cadenas comerciales.
Mientras no se tome una decisión definitiva, Jerez sigue en el centro de la atención. El desenlace de este conflicto determinará no solo el futuro del comercio local, sino también posibles cambios legislativos en toda Andalucía. En las próximas semanas se espera que autoridades y tribunales ofrezcan aclaraciones más concretas, pero por ahora tanto el sector empresarial como los vecinos solo pueden esperar y desear mayor claridad.











