
En España vuelve a debatirse la protección de menores tras un giro inesperado en el caso de una niña de 14 años de Navarra. La decisión judicial de reabrir la investigación sobre la venta de la menor por parte de su familia ha generado una fuerte reacción pública. La situación no solo plantea cuestiones de persecución penal, sino que también pone en duda la eficacia de los mecanismos actuales de protección infantil en el país.
El tribunal de Navarra consideró prematuro el cierre del caso relacionado con la entrega de una menor de una familia en Corella a otra en Mollerussa (Lleida) a cambio de 5.000 euros. Según los jueces, existen serios indicios para creer que la adolescente fue víctima de trata de personas y forzada a casarse con un joven de 21 años. Aunque la joven negó haber sido coaccionada y afirmó que se trasladó por voluntad propia, los magistrados subrayaron que la edad de la víctima impide tomar sus palabras como argumento suficiente para archivar la causa.
Riesgo para la menor
En la resolución judicial se señala que la situación representa una amenaza clara para la seguridad y el bienestar de la niña. Los jueces insisten en la necesidad de una protección especial, ya que se trata de un posible caso de trata de personas y de presión psicológica. El documento recalca que la protección de la víctima no se limita al ámbito procesal y no depende de la postura que adopte durante la investigación.
Anteriormente, el caso fue archivado después de que la menor se negara a reconocerse como víctima y negara la existencia de un matrimonio forzado. Sin embargo, los jueces consideran que a una edad tan temprana, la decisión de una menor no puede considerarse definitiva. La Ley de Protección de Víctimas de Delitos exige brindar apoyo independientemente de la postura de la persona afectada durante el proceso.
Pruebas y detalles
Uno de los puntos clave fue la ausencia de pruebas directas sobre la entrega de dinero: 5.000 euros y cinco botellas de whisky que, según la investigación, los padres habrían recibido por la menor. No obstante, los jueces estimaron que los materiales recogidos son suficientes para continuar con la investigación. En particular, llamaron la atención unas fotografías en las que la menor aparece junto con el presunto esposo y sus familiares durante la celebración de la boda.
Además del posible matrimonio forzado, el caso incluye otros episodios. Según la policía, en varias ocasiones vieron a la menor pidiendo limosna e incluso se la sospechó de pequeños hurtos en diferentes ciudades de la provincia de Lleida. Sus nuevos tutores aseguraban ser familiares, alegando que los padres no podían desplazarse por cuestiones laborales. Sin embargo, tenían en su poder el certificado de nacimiento de la menor, que presentaron a la policía.
Vulneración de derechos
Otro hecho alarmante fue la ausencia de la niña en la escuela. El tribunal recordó que la vulneración del derecho a la educación puede acarrear no solo sanciones administrativas, sino también responsabilidad penal para los padres. Si esta situación se prolonga, la menor podría ser considerada en situación de riesgo y quedar bajo protección de los servicios sociales.
En el caso también aparece un testigo que aportó información clave sobre la familia del presunto esposo, así como fotografías de la ceremonia. Esta persona reveló a la investigación detalles sobre la suma del acuerdo y el paradero de la menor, pero posteriormente fue amenazada por familiares de la niña. El tribunal ordenó interrogar al testigo y garantizar su seguridad.
Nuevos avances en la investigación
La resolución judicial contempla la realización de diligencias adicionales a solicitud de la fiscalía. La policía catalana (Mossos d’Esquadra) deberá aportar nuevos datos para determinar si la familia de Mollerussa está vinculada a actividades delictivas y cuáles son sus fuentes de ingresos. Además, los servicios sociales de Corella tienen la obligación de preparar un informe detallado sobre la situación de la familia de la menor, su entorno y sus condiciones de vida.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la eficacia de la protección de los derechos de la infancia en España y cómo responden las instituciones de protección y justicia ante incidentes similares. La atención pública sobre el tema no disminuye y su desarrollo podría influir en futuras decisiones en situaciones parecidas.












