
En España continúa la investigación de una de las catástrofes más trágicas de los últimos años: la riada que en octubre de 2024 cobró la vida de 230 personas en Valencia. La atención pública se centra en las acciones de la administración regional el día del desastre, ya que el destino de miles de habitantes dependió precisamente de sus decisiones. Ahora, los órganos judiciales apuestan por los testimonios de quienes estuvieron más cerca del entonces presidente de la autonomía, Carlos Mazón, en el momento de la tragedia.
La jueza de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, ha citado a declarar el 9 de febrero a los tres escoltas que acompañaban a Mazón el día del desastre. Comparecerán como testigos, lo que les obliga a responder a las preguntas de todas las partes y a decir la verdad. Sus declaraciones pueden arrojar luz sobre cómo se tomaron las decisiones en las horas críticas y por qué algunas actuaciones de las autoridades han generado tantas dudas entre los habitantes de la región.
Detalles del recorrido
El día en que la tempestad azotó Valencia, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó el nivel rojo de alerta, el máximo en la escala. Sin embargo, Mazón decidió no alterar su agenda oficial. Por la mañana asistió a tres actos y después pasó casi cuatro horas almorzando junto a la periodista Maribel Vilaplana en el restaurante El Ventorro. En ese momento, en las afueras de Chiva y Cheste, ya comenzaba el desbordamiento de agua del barranco del Poyo.
Tras la comida, que concluyó alrededor de las 18:45, se produjo el periodo más enigmático en los movimientos de Mazón: 37 minutos en los que permaneció incomunicado. Según Vilaplana, tras salir del restaurante, Mazón la acompañó hasta el aparcamiento en la plaza Tetuán (plaza Tetuán), donde recogió su coche. Después, según la versión oficial, el expresidente se dirigió al edificio del gobierno y luego al Centro de Coordinación de Emergencias (Cecopi) en L’Eliana (L’Eliana), donde desde hacía varias horas se celebraba una reunión urgente de gestión de crisis.
Críticas e interrogantes
Mazón llegó al Centro de Coordinación recién a las 20:28, es decir, 17 minutos después de que los teléfonos móviles de los vecinos recibieran la alerta de emergencia Es Alert. Según la investigación, de haberse activado este sistema antes, se habrían podido salvar más vidas. Precisamente este lapso temporal es el que más dudas suscita entre los investigadores y la opinión pública.
Los testimonios de los guardias de seguridad deberían ayudar a reconstruir la cronología exacta de lo sucedido y esclarecer por qué el dirigente regional no reaccionó ante el empeoramiento de la situación. El proceso judicial adquiere especial relevancia debido a que Mazón aún conserva su escaño de diputado y goza de inmunidad, lo que implica que sólo podría ser procesado por decisión del máximo órgano judicial de la autonomía.
Nuevos testigos
Como parte de la ampliación de la investigación, la jueza también ha citado a declarar a Avelino Mascarell, diputado de Medio Ambiente y presidente del consorcio provincial de bomberos. Su testimonio está previsto para el 2 de marzo. Anteriormente, ya fue interrogado el exjefe de bomberos José Miguel Basset, bajo cuya dirección los equipos de rescate abandonaron la zona de peligro una hora y media antes del derrame de agua.
Además, los días 4 y 5 de marzo están programadas las declaraciones de dos comandantes de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que participaron en la gestión de las consecuencias de la catástrofe. La investigación busca determinar si hubo errores en la coordinación entre los distintos servicios y por qué no se tomaron medidas de emergencia de manera oportuna.
Contexto político
La decisión judicial de interrogar al entorno más cercano de Mazón fue posible después de que, en otoño de 2025, la instancia de apelación obligara a la jueza de Catarroja a ampliar el círculo de testigos. Hasta ese momento, la investigación había evitado revisar directamente las acciones del político, argumentando su estatus especial. Ahora, la atención a los detalles de su recorrido y decisiones en el día de la tragedia se convierte en un elemento clave del caso.
La investigación sigue en curso y cada nuevo testimonio puede cambiar no solo el desarrollo del proceso, sino también el panorama político de la región. Las preguntas sobre cómo actuaron exactamente las autoridades en el momento crítico siguen sin respuesta, mientras la sociedad espera más detalles.











