
A partir del próximo año, Barcelona contará con un nuevo equipo de seis agentes de la policía municipal que trabajarán directamente en el edificio de los juzgados y en estrecha colaboración con la fiscalía. Es la primera vez que los policías municipales asumen este tipo de funciones en España, y el objetivo es reforzar la lucha contra la reincidencia delictiva, un problema que desde hace tiempo preocupa a los vecinos de la ciudad.
El Ayuntamiento de Barcelona y la Fiscalía de Cataluña han firmado un acuerdo para crear una unidad especial destinada a acelerar la tramitación de los casos relacionados con delincuentes reincidentes y garantizar una protección más eficaz a las víctimas. Este nuevo enfoque permitirá identificar con mayor rapidez a quienes cometen delitos de forma reiterada y trasladar la información con agilidad a los fiscales para que actúen conforme a delitos más graves.
Según el Ayuntamiento, en la capital catalana operan varios cientos de reincidentes que han sido detenidos cinco o más veces. Solo el año pasado, 266 personas acumulaban más de 1.700 detenciones y más de 5.000 delitos, en su mayoría hurtos. Algunos de ellos pasaron por comisaría decenas de veces en un solo año, pero volvieron rápidamente a la calle. La nueva estructura busca poner fin a esta situación, de modo que estos individuos acaben afrontando penas reales de prisión o sean expulsados de la ciudad por decisión policial.
Nuevos métodos y objetivos de la unidad
La principal tarea del nuevo equipo es identificar rápidamente a los reincidentes e informar puntualmente a la Fiscalía sobre la posibilidad de abrir causas por delitos graves. Esto no solo acelerará los procesos judiciales, sino que también reducirá la cantidad de vistas suspendidas por la ausencia de acusados o víctimas. Este aspecto es especialmente relevante para los turistas, que a menudo son víctimas de robos, pero ya han abandonado el país cuando se celebra el juicio. Ahora, sus declaraciones podrán ser recogidas por adelantado, mientras todavía se encuentren en Barcelona.
Además, los agentes de la unidad ayudarán en la investigación de casos de violencia de género, encargándose de localizar y proteger a las víctimas, así como de coordinarse con otros cuerpos policiales. Es importante destacar que estos policías dependerán directamente de la Fiscalía y no de las autoridades municipales, lo que debería aumentar su independencia y eficacia.
Impacto en la seguridad y perspectivas de futuro
Se espera que este nuevo enfoque no solo aumente la resolución de delitos, sino que también cambie la percepción social sobre la impunidad de los infractores. Las autoridades confían en que, gracias al intercambio de información entre la policía y la Fiscalía, se podrá actuar con mayor rapidez ante reincidencias y prevenir nuevos delitos. A largo plazo, esto podría reducir la criminalidad y reforzar la confianza de los ciudadanos en el sistema de seguridad de la ciudad.
Mientras que otros cuerpos policiales no han comentado la nueva medida, el Ayuntamiento de Barcelona considera que la experiencia de la policía municipal podría servir de ejemplo para otras ciudades del país. Si el experimento resulta exitoso, unidades similares podrían implementarse en otras regiones de España.












