
La recuperación tras la devastadora DANA en Valencia se ha convertido en una cuestión clave para los habitantes de la región. Una nueva comisión, creada 16 meses después de la tragedia, promete cambiar la forma de abordar las consecuencias del desastre. Las autoridades de España y Valencia, por primera vez en mucho tiempo, han acordado reunirse regularmente y trabajar conjuntamente, lo que podría acelerar la reconstrucción y reducir la tensión entre los afectados.
La reunión de la comisión tuvo lugar en el castillo de Riba-roja de Túria, una de las ciudades más afectadas. El foco estuvo no solo en cuestiones organizativas, sino también en problemas concretos: cómo restaurar rápidamente la infraestructura, apoyar a los municipios y garantizar la transparencia en la distribución de fondos. Según ElPais, representantes de más de 70 localidades, junto con autoridades regionales y nacionales, lograron discutir los detalles sin conflictos agudos por primera vez en mucho tiempo.
Nuevas normas de funcionamiento
La comisión decidió reunirse cada tres meses para supervisar el avance de la recuperación y ajustar los planes. Se han creado cuatro grupos de trabajo: para la salud mental, la infraestructura hídrica, el estado de los parques naturales y la respuesta a emergencias. La coordinación estará a cargo de representantes del gobierno de España y de la Generalitat Valenciana.
Las autoridades locales insisten en ampliar la lista de municipios afectados: ahora podrían ser 103 en lugar de los 78 anteriores. Esto permitirá que más ciudades accedan a la ayuda y acelerará la recuperación. También se está debatiendo la integración de representantes de la Confederación Hidrográfica en la comisión para agilizar la aprobación y ejecución de proyectos de abastecimiento de agua.
Cuestiones financieras y apoyo
Un tema clave fue el destino de los 1.700 millones de euros destinados a la recuperación. Los municipios se enfrentan a trabas burocráticas para acceder a estos fondos. Las autoridades de Valencia propusieron eliminar el reintegro de intereses sobre las subvenciones recibidas y simplificar los procedimientos para que el dinero llegue más rápido a sus destinatarios. Según los participantes, hay consenso sobre la necesidad de cambiar las leyes para agilizar las obras y reparaciones.
El ministro de Asuntos Territoriales destacó que la comisión funcionará bajo principios de igualdad y colaboración. Si es necesario, otras entidades estatales podrán sumarse. Para supervisar el avance de los trabajos se contará con la empresa pública Tragsa, y las indemnizaciones para los afectados ya han sido reconocidas como de volumen sin precedentes.
Planes de futuro
Las autoridades de Valencia insisten en la elaboración de un nuevo plan para proteger las zonas del sur de la ciudad y evitar que se repita la tragedia. El alcalde de Valencia reclama agilizar tanto el desarrollo como la puesta en marcha de este proyecto. Al mismo tiempo, representantes de los municipios subrayan que, sin cambios legislativos y una colaboración más estrecha con el gobierno central, la recuperación podría retrasarse.
La comisión es fruto de un acuerdo entre el presidente del Gobierno de España y el máximo responsable de Valencia. Su creación cuenta con el visto bueno del Consejo de Ministros y el modelo de funcionamiento se basa en la estructura utilizada tras la erupción volcánica en La Palma. Según informa ElPais, las autoridades esperan que este nuevo formato no solo permita resolver más rápido los problemas actuales, sino también evitar futuras catástrofes.
En los últimos años, España se ha visto afectada por varios desastres naturales de gran magnitud que requirieron coordinación entre distintos niveles de gobierno. Tras las inundaciones de Murcia y los incendios en Cataluña también se crearon comisiones especiales, aunque no siempre fue posible organizar el trabajo con rapidez. La experiencia de La Palma ha demostrado que la acción conjunta y las reuniones periódicas contribuyen a acelerar la recuperación y reducir la tensión social. Ahora las autoridades valencianas confían en que este nuevo enfoque aporte cambios reales a las zonas afectadas.












