
En vísperas de la Semana Santa de 2026, los conductores españoles afrontarán cambios significativos en las carreteras. Las autoridades pondrán en marcha 33 nuevos radares fijos y de tramo, que comenzarán a registrar excesos de velocidad en 11 comunidades autónomas. Esta medida responde al aumento anual de accidentes y a la congestión de las vías durante los días festivos. Los nuevos dispositivos buscan mejorar la seguridad y fomentar la disciplina al volante, especialmente en épocas de grandes desplazamientos.
Según informa El Pais, la puesta en funcionamiento de estos nuevos puntos de control de velocidad forma parte de un amplio programa aprobado por la Dirección General de Tráfico (Dirección General de Tráfico, DGT). Está previsto instalar un total de 122 equipos similares en todo el país antes de que finalice 2026. Actualmente, ya funcionan 106 radares y los restantes se ubicarán en tramos clave antes de terminar el año. Las autoridades destacan que estas medidas buscan reducir las infracciones y evitar tragedias en las carreteras.
Primeras notificaciones sin multa
Durante el primer mes tras la puesta en marcha de los nuevos radares, los infractores no tendrán que pagar multas. En su lugar, recibirán cartas informativas en las que se indicará el lugar y la hora de la infracción por exceso de velocidad. Esta medida pretende que los conductores se adapten a las nuevas normativas y corrijan sus hábitos sin penalizaciones económicas. Según los expertos, el enfoque permitirá reducir el estrés y aumentar la conciencia entre los usuarios de la vía.
Tras el final del periodo de gracia, todas las infracciones registradas serán sancionadas según el procedimiento habitual. El importe de la multa dependerá del grado en que se haya superado el límite establecido. Las autoridades esperan que la introducción gradual de estas nuevas medidas evite un descontento generalizado y ofrezca tiempo para la adaptación. Según informa El Pais, esta práctica ya se había implementado en algunas regiones y ha dado buenos resultados.
Dónde se instalarán los nuevos radares
Los nuevos dispositivos de control de velocidad se han repartido entre 11 comunidades autónomas. No se publican las ubicaciones exactas para evitar intentos de eludir el sistema. Sin embargo, se sabe que se da prioridad a las zonas con alta siniestralidad y tráfico intenso. Principalmente, esto se refiere a vías populares que conducen a zonas turísticas y grandes ciudades. Las autoridades subrayan que la instalación de radares no es una medida temporal, sino parte de una estrategia a largo plazo para reducir los accidentes de tráfico.
En los últimos años, España ha adoptado activamente tecnologías modernas para supervisar la situación en las carreteras. Además de radares fijos, se utilizan sistemas móviles y cámaras que registran no solo la velocidad, sino también otras infracciones. Según RUSSPAIN.COM, estas medidas ya han permitido reducir el número de accidentes graves en varias rutas.
Contexto y experiencia de años anteriores
La introducción de nuevos radares durante los periodos festivos no es una novedad en España. En años anteriores, se llevaron a cabo campañas similares antes de la Navidad y en verano, cuando el flujo de vehículos aumenta considerablemente. En aquellas ocasiones, también se implementó la práctica de enviar cartas informativas sin sanciones durante las primeras semanas de funcionamiento de los nuevos dispositivos. Este método permitió reducir las infracciones en casi un tercio en algunas regiones. En 2024 y 2025, medidas similares se aplicaron en Andalucía y Cataluña, donde se registró un notable descenso de la siniestralidad tras la instalación de los nuevos radares. Las autoridades consideran que la introducción gradual del control de velocidad es una forma eficaz de aumentar la seguridad vial sin ejercer una presión excesiva sobre los conductores.












