
España enfrenta un nuevo escándalo de corrupción que podría repercutir en todo el sistema de concesión de autorizaciones medioambientales para proyectos energéticos. En el centro del caso están tramas relacionadas con préstamos multimillonarios que, según la investigación, se habrían utilizado para sobornar a un alto funcionario con el fin de agilizar los permisos para la empresa Forestalia. El caso ya ha generado una oleada de debates entre expertos y autoridades, ya que pone en tela de juicio la transparencia y los mecanismos de control en el sector de energías renovables.
Según informa una fuente de RUSSPAIN.com, la investigación arrancó cuando agentes de la UCOMA (Unidad Central Operativa de Medio Ambiente) detectaron operaciones financieras sospechosas entre empresas vinculadas a Forestalia. Destaca un préstamo considerable de 5,2 millones de euros entre dos firmas del mismo grupo. Los investigadores creen que estos fondos estaban destinados a gratificar al exsubdirector de Calidad Ambiental Eugenio Domínguez, quien, de acuerdo con la investigación, facilitaba la aprobación de declaraciones medioambientales favorables para proyectos eólicos y solares.
Una red empresarial compleja
La investigación reveló que el dinero circulaba a través de una compleja red de empresas creadas por los hermanos Eduardo y Roberto Pérez Águeda. Ellos gestionaban varias entidades que permitían ocultar el verdadero destino de las transferencias y dificultaban la detección de pagos ilícitos. Las empresas Cemsal y Babieca Investment desempeñaron un papel clave en el esquema, siendo estas las que formalizaron el mencionado préstamo. A su vez, Babieca Investment estaba controlada por otras compañías y parte de las acciones fue registrada a nombre de la esposa de Eugenio Domínguez, lo que ayudó a enmascarar al destinatario final de los fondos.
Los investigadores señalan que los contratos relacionados con estas operaciones no se registraron oficialmente y se guardaban en cajas fuertes para evitar la supervisión de las autoridades estatales. Esto permitió a los involucrados en el esquema permanecer fuera del radar policial durante mucho tiempo. Solo después de la salida de Eugenio Domínguez del ministerio en 2023 se firmaron contratos que oficializaban su participación en empresas vinculadas a los proyectos de Forestalia.
Influencia en las decisiones
La investigación presta especial atención a cómo Eugenio Domínguez influía en el proceso de concesión de permisos. Según datos de UCOMA, no solo supervisaba la preparación de documentos, sino que también elegía personalmente los proyectos sobre los que decidía. Testigos entre empleados del ministerio y de la empresa Tragsatec confirmaron que Domínguez visitaba con frecuencia las oficinas de Forestalia y mantenía contactos estrechos con sus representantes. Esto respalda la versión de su papel clave para asegurar condiciones favorables a la empresa.
Además, la investigación reveló que Domínguez y su esposa obtuvieron participaciones en empresas propietarias de parques eólicos en las provincias de Zaragoza y Teruel. Estas participaciones se gestionaron a través de acuerdos privados que no quedaron documentados públicamente, lo que dificultó aún más el trabajo de los investigadores. Según los expertos, este tipo de esquemas podría estar extendido en otros sectores donde se requieren permisos estatales.
Consecuencias para el sector
La revelación de este esquema ya ha generado preocupación entre los representantes del sector energético y las autoridades. Muchos temen que estos casos socaven la confianza en el sistema de concesión de permisos y lleven a un endurecimiento del control sobre las operaciones financieras internas de las empresas. Al mismo tiempo, los expertos señalan que el caso Forestalia podría sentar un precedente para revisar los procedimientos y mejorar la transparencia en los ámbitos medioambiental y energético.
En los últimos años ya se habían registrado en España casos donde grandes empresas intentaron agilizar permisos mediante acuerdos informales y pagos ocultos. Por ejemplo, en 2024 se investigó a otra energética en circunstancias similares, también con entramados de préstamos y sociedades pantalla. Aquella investigación concluyó con un refuerzo del control interno y la implantación de nuevas normas para la supervisión de las operaciones entre entidades vinculadas.
Dada la magnitud de la investigación actual, se espera que las autoridades revisen los enfoques de control en la concesión de permisos medioambientales y refuercen los requisitos de transparencia en las operaciones financieras del sector energético. Esto podría traducirse en nuevas inspecciones y medidas adicionales para prevenir la corrupción en el futuro.












