
A principios de 2025, la escena política de España volvió a estar en el centro de la atención debido a las acciones del líder del partido de ultraderecha Vox. Santiago Abascal, siempre dispuesto a situarse en el foco del debate, decidió centrar la discusión en un tema que genera intensas controversias en la sociedad: la migración ilegal y su supuesto impacto en la seguridad de las mujeres.
Durante una reciente sesión en el Congreso de los Diputados, Abascal presentó una recopilación de noticias sobre agresiones a mujeres que, según él, habrían sido cometidas por extranjeros. Señaló que la mayoría de estos casos están relacionados con personas originarias de Marruecos y otros países del Magreb. Sin embargo, posteriormente se supo que parte de estas historias estaban exageradas o directamente no se correspondían con la realidad. Algunas de ellas fueron publicadas en medios afines al partido y no en prensa independiente, lo que se convirtió en otro ejemplo de cómo Vox construye su propia agenda informativa.
Aunque algunos incidentes realmente ocurrieron, el partido suele atribuir a los agresores la condición de migrantes sin suficientes pruebas. A veces incluso se informa de forma incorrecta la nacionalidad de las víctimas o de los implicados. Uno de los casos más mediáticos al que hizo referencia Abascal resultó ser ficticio: la policía de Tenerife desmintió la información sobre un supuesto ataque a una vecina por parte de un migrante ilegal africano.
Sin embargo, Vox sigue utilizando este tipo de historias para organizar protestas frente a los centros de acogida de migrantes y avivar el descontento social. Tras abandonar los gobiernos regionales el año pasado, el partido ha reforzado notablemente su posición en las encuestas, especialmente entre los votantes jóvenes. No obstante, entre las mujeres el apoyo a la ultraderecha sigue siendo bajo: menos del 14% está dispuesto a votar por ellos.
Abascal explica esto diciendo que los medios de comunicación generan en las mujeres una percepción negativa del partido, acusando a Vox de sexismo. Como respuesta, intenta promocionar figuras femeninas en la dirección y presentar al partido como defensor de las españolas frente a amenazas provenientes de migrantes. Esta estrategia no es nueva — ya ha sido probada por partidos de derecha en Alemania y Francia, pero en España enfrenta varios obstáculos. Primero, Vox tradicionalmente se posiciona contra el feminismo, lo que genera desconfianza entre las mujeres. Segundo, en el país aún no se ha desatado un pánico masivo similar al que se vio en otros estados europeos tras sonados crímenes.
Paralelamente a los intentos de conquistar el electorado femenino, Vox incrementa la presión sobre sus antiguos aliados del Partido Popular (PP), acusándolos de ceder en materia migratoria. En algunas regiones donde el PP ha llegado a acuerdos con la ultraderecha, se han cerrado centros para menores migrantes. Cada vez que el PP acepta las exigencias de Vox, Abascal subraya que su postura no es lo suficientemente coherente y propone medidas aún más radicales.
En los últimos meses, la confrontación entre los dos partidos ha trascendido los debates parlamentarios y se ha trasladado a los tribunales. Vox presenta demandas no solo contra el gobierno de Pedro Sánchez, sino también contra líderes regionales del PP, acusándolos de ineficacia en la lucha contra catástrofes naturales y la delincuencia.
En medio de la tensión política, Vox se prepara para un gran mitin en Madrid, que debía ser una muestra de unidad de las fuerzas ultraderechistas de Europa. Sin embargo, muchos líderes extranjeros rechazaron participar, lo que no impidió que el partido esperara una gran asistencia gracias al apoyo de sus seguidores de todo el país.
El evento incluyó debates sobre migración y el papel de las instituciones europeas, así como exposiciones dedicadas a las tradiciones regionales de España. A pesar de los intentos de Vox por presentarse como defensor de los intereses nacionales y de las mujeres, el partido sigue enfrentando desconfianza de una parte considerable de la sociedad, especialmente entre las mujeres. En los próximos meses se verá si esta estrategia logra modificar el equilibrio de fuerzas en el escenario político del país.












