
En Barcelona tuvo lugar un estreno teatral inusual que atrajo la atención tanto del público como de la crítica especializada. En el escenario del teatro Teatre Romea se presentó una obra experimental: un solo actor interpretó a ocho personajes diferentes en una adaptación contemporánea de la pieza “Tío Vania” del dramaturgo ruso Antón Chéjov.
La puesta en escena está basada en una versión del dramaturgo británico Simon Stephens y adaptada para el público catalán en la traducción de Joan Sellent. La dirección estuvo a cargo de Nelson Valente, mientras que el papel principal y único fue interpretado por Joel Joan, quien se encargó de dar vida a ocho personajes distintos, incluidos roles femeninos.
Un experimento sobre las tablas
El estreno fue todo un reto para el actor: durante los 100 minutos de función transformó su interpretación en ocho personalidades diferentes, sin recurrir a los habituales recursos teatrales como cambios de vestuario o maquillaje. Cada personaje se distinguía no por su apariencia, sino por sus motivaciones y emociones internas. Para el público, esto supuso un juego: adivinar quién estaba frente a ellos en cada momento y seguir los sutiles cambios entre los distintos papeles. Según los organizadores, este formato exige la máxima atención e imaginación por parte de los espectadores.
El director Valente destacó que trabajar con Joel Joan fue una experiencia nueva para él. Aunque no habían colaborado antes, rápidamente establecieron una comprensión mutua. El director argentino aportó más humor a la puesta en escena de lo que suele verse en los espectáculos catalanes, lo que ayudó a crear un ambiente especial sobre el escenario. El propio actor confesó que aceptó el proyecto de inmediato al ver la versión original de la obra en Londres, donde también un solo actor interpretaba todos los papeles.
Adaptación catalana
En la versión catalana de la obra, la acción se traslada de la Rusia del siglo XIX a la Cataluña contemporánea. Este cambio permitió acercar la trama al público local y aportar nuevos significados. Según El Pais, los creadores del espectáculo mantuvieron el espíritu original, pero pusieron énfasis en las experiencias personales de los protagonistas y su lucha interior. Se prestó especial atención a los personajes femeninos, que el actor tuvo que interpretar igual que los masculinos.
Joel Joan subrayó que no pretendía demostrar sus dotes interpretativas, sino crear una obra interesante y comprensible para el público. Señaló que la dificultad de la puesta en escena reside no solo en la cantidad de papeles, sino también en la necesidad de mantener la atención de los espectadores durante toda la representación. Para ello, se recurrió a detalles y objetos característicos que ayudaban al público a distinguir a los personajes sin recurrir a trucos teatrales evidentes.
Reacción y perspectivas
El estreno generó una respuesta entusiasta entre el público y la crítica. Muchos destacaron que la obra se convirtió en un ejemplo de “hiperteatralidad”, donde un solo actor asume toda la carga escénica y transforma una pieza clásica en un espectáculo contemporáneo. Este enfoque exige al intérprete no solo destreza técnica, sino también una sutil sensibilidad para no caer en la parodia. Según los creadores, el éxito de la puesta en escena depende de cuánto esté dispuesto el espectador a involucrarse en el juego y aceptar las nuevas reglas del teatro.
La obra «Vania» (Vània) iniciará una gira por toda Cataluña y regiones vecinas. Los organizadores confían en que el original formato conectará también fuera de Barcelona. En los últimos años, en España se multiplican los proyectos donde los actores asumen varios personajes, marcando una tendencia en la escena teatral. Este enfoque abre nuevas perspectivas sobre los clásicos y atrae a una audiencia renovada.
En los últimos años, los teatros españoles experimentan cada vez más con la forma y el contenido. Por ejemplo, en Madrid y Valencia se han presentado producciones en las que un actor interpreta varios papeles al mismo tiempo y se adaptan piezas clásicas a la realidad actual. Estos proyectos generan interés tanto entre el público como en el ámbito profesional, pues permiten redescubrir historias conocidas desde nuevas ópticas. En 2025, en Sevilla se estrenó una obra donde un actor asumió cinco personajes en una misma pieza, lo que también se convirtió en un suceso destacado para la vida teatral del país.












