
En el aeropuerto de Tenerife Sur ocurrió un hecho fuera de lo común. Un hombre de 80 años fue detenido tras intentar embarcar junto a su esposa, quien se encontraba en silla de ruedas. A primera vista, todo parecía normal, salvo por un detalle: la mujer ya estaba muerta.
El personal de seguridad se alertó al notar que la pasajera no respondía ni a palabras ni a estímulos físicos. La temperatura de su cuerpo era inusualmente baja y no presentaba señales de respiración. En cuestión de minutos, llegaron equipos médicos, miembros de la Guardia Civil y peritos judiciales. Confirmaron que la mujer había fallecido en el propio aeropuerto.
Detención e interrogantes
El hombre quedó detenido en el lugar mientras los especialistas comenzaron a esclarecer los detalles de lo sucedido. Sus declaraciones, según las cuales su esposa había muerto varias horas antes, sumaron aún más misterio. Según su versión, el deceso se produjo dentro de las instalaciones del aeropuerto, pero aun así decidió seguir adelante e intentar embarcar a su esposa en el avión.
Las autoridades investigan ahora la hora y el lugar exactos de la muerte, además de intentar determinar si el hombre era consciente de que su esposa ya había fallecido cuando la llevó hasta la puerta de embarque. Por el momento, no se han encontrado indicios de muerte violenta, pero las conclusiones finales dependerán del informe forense.
Peritaje e investigación
El cuerpo de la mujer fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde los especialistas realizarán la autopsia. Solo entonces se podrá determinar con certeza la causa de la muerte. Sin embargo, según los primeros informes, en el cuerpo no se encontraron signos de violencia ni lesiones que puedan indicar un crimen.
La policía no descarta ninguna hipótesis, aunque se inclina a pensar que se trata de una trágica coincidencia. No obstante, el hombre fue detenido para esclarecer todos los detalles, ya que el intento de embarcar a una persona fallecida genera numerosas preguntas, tanto entre las autoridades como en la sociedad.
Un caso similar en Málaga
Curiosamente, hace apenas unas semanas ocurrió un incidente casi idéntico en el aeropuerto de Málaga. En aquella ocasión, otro pasajero también intentó abordar con un familiar fallecido. El patrón se repitió: el personal de seguridad notó algo inusual, avisó a los servicios médicos y a la policía, y se inició una investigación.
Esta extraña secuencia de hechos invita a reflexionar: ¿qué motiva a las personas en situaciones así? ¿El deseo de evitar la burocracia, el miedo a las consecuencias o algo más? Las respuestas aún permanecen en el aire, pero es evidente que historias como estas generan asombro e incomprensión entre quienes las presencian.
Reacciones y debate
En redes sociales y entre los pasajeros del aeropuerto, el debate no cesa. Algunos muestran empatía hacia el hombre mayor, mientras que otros expresan desconcierto e incluso indignación. Hay quienes piensan que estaba en estado de shock y no comprendía lo que ocurría; otros creen que su acto fue premeditado y perseguía algún objetivo.
Mientras la investigación continúa, solo queda especular sobre lo que realmente sucedió aquel día en la terminal de Tenerife Sur. Pero hay algo claro: historias como esta no dejan indiferente a nadie, especialmente a quienes han experimentado la pérdida de un ser querido o han trabajado en el sector aeronáutico.











