
La situación en Andalucía sigue siendo crítica incluso después de que cesaron las lluvias intensas. Los ríos y embalses desbordados, junto con un suelo completamente saturado de humedad, mantienen la amenaza de nuevas inundaciones. Para los habitantes de la región esto implica estar en permanente alerta para evacuar y limitaciones en la movilidad, ya que cualquier lluvia puede provocar otro repunte de emergencias.
Evacuaciones y medidas
Casi cuatro mil personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares en las provincias de Cádiz, Málaga, Jaén y Sevilla. El motivo fueron los niveles peligrosos de agua en catorce ríos y diez embalses que alcanzaron cifras críticas. Más de mil efectivos de los servicios de emergencia y militares trabajan en la zona afectada, lo que ha evitado víctimas mortales. Sin embargo, ya se registran daños materiales, y una persona resultó con lesiones leves tras la caída de una roca en una vivienda de Ubrique (Cádiz).
Las autoridades no se apresuran a restablecer la vida cotidiana. Varias escuelas siguen cerradas, especialmente en Almería, la capital de Jaén y algunas zonas concretas. La dirección regional advierte que incluso lluvias leves pueden causar nuevas inundaciones, ya que embalses y suelos no pueden absorber más agua. La situación se compara con un vaso lleno hasta el borde: basta una gota más para que rebose.
Consecuencias de la tormenta
La tormenta «Leonardo» ha dejado precipitaciones récord en Andalucía, especialmente en lugares como Grazalema, donde en poco tiempo cayeron más de 300 litros por metro cuadrado. El agua llegó incluso a filtrarse en cableados eléctricos y electrodomésticos. Las autoridades autonómicas actuaron en fases: primero la preparación, después las medidas de emergencia y, solo ahora, una espera cautelosa. El presidente de la autonomía, Juanma Moreno, instó a no bajar la guardia a pesar de la tregua temporal.
El miércoles, cuando las lluvias más intensas ya habían cesado, la situación seguía siendo tensa. El agua continuaba llenando ríos y embalses no solo por las precipitaciones, sino también por la escorrentía de campos y montañas. La situación era especialmente complicada en Cádiz —en la zona de Campo de Gibraltar y Grazalema—, así como en las zonas rurales de Jaén, Sevilla y en Ronda (Málaga).
Riesgos y seguimiento
Militares y equipos de rescate siguen vigilando los niveles de agua las 24 horas. En la región intervienen unidades de la UME y más de mil efectivos de protección civil. Gracias a su labor se evitaron tragedias, a pesar de la cantidad histórica de lluvias. Sin embargo, las autoridades insisten: el peligro no ha pasado y aún es pronto para relajarse.
En algunas zonas, como en Almería, Jaén y puntos concretos de otras provincias, las escuelas y guarderías siguen cerradas. Allí donde las carreteras están dañadas o existe riesgo de nuevas inundaciones, los centros educativos no abren sus puertas. Las autoridades instan a los vecinos a no salir de casa salvo necesidad y a estar muy atentos a los avisos de los servicios de emergencia.
Geografía de la amenaza
Los ríos siguen creciendo incluso sin nuevas lluvias. El agua llega de los afluentes, los campos y las montañas, donde la tierra ya no puede absorber más humedad. La situación es especialmente complicada en la cabecera del río Genil en Granada, en la Sierra de Cazorla y en el sur de la provincia de Jaén, así como en la desembocadura del Genil y en el sur de Sevilla.
En Granada, en la zona del Alto Genil, donde la cuenca reacciona con rapidez a las precipitaciones, se han producido inundaciones de tierras agrícolas, cortes de carreteras y daños en viviendas de municipios como Dúdar, Pinos Genil, Huétor-Tájar, Villanueva de Mesías, Láchar, Valderrubio y Trasmulas. También resultaron afectadas granjas y piscifactorías en Río Frío, Benalúa de las Villas y Quéntar.
Situación en otras provincias
En Jaén, en la Sierra de Cazorla, se sigue de cerca el nivel del agua en el cauce principal del Guadalquivir. En la Sierra de Segura, las lluvias intensas han afectado cuencas con poca regulación, como Puerta de Segura, Puente Génave y Beas de Segura. En la urbanización Los Puentes de Jaén, donde hay alrededor de un millar de viviendas, se han registrado subidas bruscas del agua, aunque se han evitado consecuencias graves.
En Córdoba, el río Guadalquivir ha alcanzado el nivel naranja de alerta y, en algunos puntos, el nivel rojo, aunque por ahora sin consecuencias destacables. Sin embargo, afluentes como el Anzur ya provocan problemas de acceso a municipios como Santaella y Cabra. Se presta especial atención a Palma del Río, donde confluyen el Genil y el Guadalquivir, ambos con niveles de agua en aumento.
En Sevilla, la situación más compleja se registra en El Palmar de Troya, donde dos arroyos no regulados y el río Salado amenazan con causar inundaciones. El río Corbones ha subido abruptamente, generando problemas en Puebla de Cazalla. El embalse de la zona se cerró para evitar que aumentara el caudal río abajo.
Vigilancia constante
Las autoridades mantienen la supervisión las 24 horas, coordinando acciones con protección civil y servicios de emergencias. Se recomienda encarecidamente a la población seguir las indicaciones de los equipos de rescate y evitar desplazamientos a zonas de riesgo. Incluso pequeñas precipitaciones pueden desencadenar nuevas emergencias, por lo que aún no es momento de bajar la guardia.
Recordando acontecimientos recientes, cabe destacar que catástrofes meteorológicas similares en Andalucía no son algo inédito. En los últimos años, la región ya ha sufrido importantes inundaciones, cuando debido a fuertes lluvias se cortaron cientos de carreteras, se suspendieron las clases en escuelas y miles de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares. En uno de nuestros artículos anteriores relatamos con detalle cómo la tormenta Leonardo alteró el ritmo habitual de vida en Andalucía, provocando evacuaciones masivas y el bloqueo de las principales vías de transporte. Puedes conocer más sobre cómo se desarrollaron los hechos en aquellos días en la publicación Cientos de carreteras cortadas por la tormenta Leonardo.












