
En el Parlamento de Andalucía se ha desatado un intenso debate sobre la necesidad de crear una comisión para investigar los problemas en el sistema de detección precoz del cáncer de mama. Los representantes del partido en el poder rechazaron apoyar la iniciativa presentada por la oposición, argumentando que ya se habían dado todas las explicaciones necesarias y que nuevos debates solo aumentan la tensión política de cara a las próximas elecciones.
Por su parte, los diputados de la oposición insisten en que aún quedan muchas preguntas sin respuesta. Les preocupa cuántas mujeres se han visto realmente afectadas por los retrasos y errores en los cribados, por qué no todas fueron informadas a tiempo de los resultados y quién es responsable de los problemas surgidos. Según ellos, los fallos detectados son solo la punta del iceberg y evidencian dificultades más profundas en el sistema sanitario regional.
Durante el debate, se lanzaron acusaciones al gobierno de intentar ocultar la magnitud del problema y ralentizar el esclarecimiento de los hechos. Representantes de partidos de izquierda y del movimiento Vox consideran que rechazar una investigación parlamentaria solo alimenta la desconfianza ciudadana y fomenta la propagación de rumores. También señalaron la falta de transparencia en la distribución de los fondos presupuestarios destinados a los programas de cribado y exigieron explicaciones sobre las discrepancias en los datos oficiales acerca del número de afectadas.
Aumento de la tensión política y reacción social
La cuestión sobre la creación de una comisión ha adquirido especial relevancia ante la proximidad de las elecciones. La oposición sostiene que el gobierno intenta evitar un debate público sobre sus errores para no perder la confianza de los votantes. Al mismo tiempo, organizaciones sociales que representan a mujeres afectadas por retrasos en el diagnóstico denuncian miles de casos, mientras que las autoridades oficiales reconocen cifras mucho menores.
En las próximas semanas, el Parlamento deberá debatir una propuesta similar presentada por otra fuerza política. Mientras tanto, crece el descontento social y las demandas de transparencia y responsabilidad en el sector sanitario se hacen cada vez más fuertes. Las autoridades se ven obligadas a responder a las críticas, aunque por ahora no están dispuestas a ceder ni a abrir nuevas investigaciones.












