
La introducción de restricciones a las protestas cerca de centros médicos donde se practican abortos podría transformar el panorama habitual en muchas ciudades de España. Las autoridades están considerando crear una zona de seguridad especial alrededor de estas clínicas, con el objetivo de que las mujeres puedan acceder a atención médica sin presiones ni miedo. Esta iniciativa surge como respuesta a los continuos casos de acoso y los intentos de obstaculizar el ejercicio del derecho al aborto.
El Ministerio de Igualdad (Ministerio de Igualdad) propone establecer un perímetro de 200 metros en el que cualquier acción contra el aborto quedaría prohibida. La restricción abarcaría no solo manifestaciones, sino también cualquier forma de presencia, incluyendo rezos colectivos, piquetes e incluso protestas individuales. Según los funcionarios, estas medidas son necesarias para frenar la presión psicológica y las amenazas a las que se enfrentan las mujeres camino a la clínica.
La ley y nuevas propuestas
Aunque en 2022 España ya aprobó una ley que contempla responsabilidad penal por acosar a mujeres junto a las clínicas, el problema persiste. Las manifestaciones y los intentos de intimidación continúan, y algunas organizaciones encuentran maneras de eludir las restricciones vigentes. En Madrid, por ejemplo, junto a la conocida clínica Dator, han surgido varias oficinas de grupos contrarios al aborto. Estas se ubican fuera de las zonas de seguridad establecidas, lo que les permite seguir con sus actividades.
En respuesta, el gobierno decidió reforzar la protección de las mujeres y ampliar la zona donde se prohíben todo tipo de acciones contra el aborto. A la vez, se discute la posibilidad de incluir el derecho al aborto en la Constitución, con el objetivo de hacerlo incuestionable y garantizar el acceso al procedimiento en hospitales públicos. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, subrayó que el Estado tiene la obligación de asegurar a las mujeres la posibilidad de tomar decisiones sin presiones externas ni amenazas.
Debates y decisiones judiciales
En el Parlamento continúan los intensos debates sobre las nuevas medidas. Algunos diputados defienden endurecer las sanciones para quienes intenten impedir que las mujeres accedan a atención médica. Al mismo tiempo, no todos los tribunales respaldan las acusaciones contra los activistas. Recientemente, en Vitoria, un tribunal absolvió a 21 personas acusadas de presionar e intimidar a mujeres cerca de una clínica. Este caso provocó una ola de discusiones sobre la eficacia de las leyes vigentes y si son necesarias nuevas medidas.
El partido Sumar propuso modificar el Código Penal para prohibir de forma clara cualquier tipo de protesta en un radio de 200 metros alrededor de las clínicas. El proyecto de ley especifica que la prohibición no solo afecta a manifestaciones, sino también a cualquier acción colectiva destinada a dificultar el acceso al servicio médico. El objetivo es cerrar los vacíos legales utilizados hasta ahora por organizaciones para sortear las restricciones.
Contexto y consecuencias
La introducción de nuevas normas podría afectar el funcionamiento de decenas de clínicas en todo el país. Para muchas mujeres, esto garantizará tranquilidad y seguridad al acudir en busca de atención médica. Al mismo tiempo, quienes se oponen al aborto temen que su derecho a expresar su opinión sea restringido. Las autoridades aseguran que la prioridad sigue siendo proteger la salud y la libertad de elección de cada mujer.
En los últimos años, España ha adoptado en varias ocasiones medidas para proteger a las mujeres de la presión en las inmediaciones de los centros médicos. En 2022 se aprobó una ley que prevé penas de prisión por acosar cerca de las clínicas, aunque las protestas no cesaron. En otros países europeos también se debaten iniciativas similares: por ejemplo, en Francia y Reino Unido funcionan zonas de seguridad alrededor de las clínicas, mientras que en Alemania e Italia se discute la necesidad de implementar medidas parecidas. En España, el tema sigue siendo de máxima actualidad y cada nueva decisión genera un amplio debate social.












