
En la tarde del 11 de diciembre de 2024, se registró una situación de emergencia en el municipio de Chera, ubicado en la provincia de Valencia, relacionada con la presa de Buseo. Tras intensas lluvias provocadas por una potente DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), el nivel del embalse comenzó a aumentar rápidamente. A las 20:41, uno de los responsables de la instalación alertó a la Generalitat Valenciana y a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) sobre la situación crítica: el agua estaba a punto de desbordar el coronamiento de la presa.
A pesar de la advertencia de emergencia, en pocos minutos el agua comenzó efectivamente a desbordar la corona de la presa. La corriente superó los dos metros y medio sobre el muro de protección. Una ola poderosa descendió aguas abajo, inundando las zonas cercanas y sembrando el caos entre los habitantes locales.
Consecuencias de la inundación
El desastre natural tuvo consecuencias trágicas. Como resultado de la inundación repentina en Sot de Chera, dos personas perdieron la vida. Los servicios de emergencia locales se vieron obligados a actuar en condiciones de total incertidumbre, ya que la situación evolucionaba rápidamente y no permitió tiempo para evacuar.
El agua que se precipitó a través de la presa inundó carreteras y viviendas, interrumpió el suministro eléctrico y las comunicaciones. Los habitantes de Chera y de localidades cercanas se vieron obligados a buscar refugio en zonas elevadas. Muchos se quedaron sin hogar ni pertenencias. Las autoridades regionales decretaron el estado de emergencia y comenzaron a coordinar las labores de rescate.
Respuesta de las autoridades
Tras el incidente, representantes del gobierno de la Comunidad Valenciana aseguraron que el control sobre el estado de la presa de Buseo se había reforzado desde el inicio de las lluvias torrenciales. Sin embargo, pese a todas las medidas adoptadas, el nivel de agua en el embalse siguió aumentando y la situación se agravaba con cada hora.
De manera urgente se movilizaron recursos adicionales de rescate y equipos técnicos. El Centro de Coordinación de Emergencias trabajó las 24 horas, monitoreando los cambios del nivel del agua y coordinando las acciones de los diferentes servicios. Las autoridades prometieron realizar una investigación exhaustiva sobre las causas del suceso y evaluar la eficacia del sistema de alerta y respuesta.
Situación actual
Actualmente, el nivel de agua en el embalse se ha estabilizado y sigue disminuyendo de forma gradual. No obstante, los especialistas continúan supervisando atentamente el estado de la presa y la infraestructura circundante. La región mantiene un alto nivel de alerta ante posibles nuevas precipitaciones.
Los habitantes de Chera y Sot de Chera están retomando poco a poco su vida normal, aunque las secuelas de la inundación seguirán siendo evidentes durante bastante tiempo. Las autoridades han prometido brindar toda la ayuda necesaria a los afectados y restaurar las infraestructuras dañadas en el menor plazo posible.











