
En octubre, Barcelona vuelve a convertirse en el punto de encuentro de todos los apasionados por el mar y las embarcaciones. Del 8 al 12 de octubre, la ciudad acoge el 62º Salón Internacional Náutico, que promete sorprender incluso a los visitantes más exigentes. En esta edición, los organizadores apuestan por la magnitud, la diversidad y un alto nivel de servicio.
Este año, la feria reunirá a unas doscientas empresas y casi quinientas embarcaciones, de las cuales más de un centenar estarán expuestas directamente en el agua. Se ha puesto especial atención en los grandes yates, cuya presencia entre los expositores ha crecido notablemente. Por primera vez, el famoso puerto de Barcelona se suma a las instalaciones del evento, permitiendo exhibir aún más embarcaciones impresionantes y ampliar el recorrido para los visitantes. Para mayor comodidad, un eco-shuttle eléctrico conectará los muelles, permitiendo a los asistentes descubrir todas las novedades sin prisas.
Entre los participantes se encuentran los principales astilleros y marcas internacionales, como Brunswick, Beneteau, Absolute, Azimut, así como nuevos nombres que apenas empiezan a introducirse en el mercado español. Por primera vez en Barcelona se celebrará el estreno mundial del yate Horizon FD100 de 31 metros de eslora, un acontecimiento que ya ha despertado el interés de profesionales y coleccionistas. Los fabricantes españoles e italianos también presentarán sus más recientes innovaciones, y la proporción de grandes yates (de 16 a 30 metros) alcanzará casi una cuarta parte de todos los expositores.
Los organizadores tampoco se olvidaron de quienes aprecian no solo las tecnologías marítimas, sino también la alta gastronomía. Este año, los visitantes podrán disfrutar de un nuevo clúster gastronómico Village con una superficie de 2.500 metros cuadrados. Aquí no solo se podrá descansar, sino también descubrir los mejores platos del chef Rafa Zafra, quien ha preparado un menú especial de delicias marinas. Para los conocedores habrá degustaciones, aperitivos de autor y un bar abierto con tapas.
El programa profesional también promete ser intenso. En el edificio Drassanes, del 8 al 11 de octubre, se celebrarán decenas de encuentros, mesas redondas y presentaciones dedicadas a la innovación, la ecología y el desarrollo de la economía marítima. Se espera la participación de expertos de España, Marruecos y otros países, así como representantes de las principales empresas y puertos. El foco estará en las nuevas tecnologías, el desarrollo sostenible y las oportunidades para los negocios.
Los organizadores señalan que esta edición será un punto de partida para renovar el formato y reforzar el estatus del evento en la esfera internacional. En los próximos años, se planea atraer a más grandes actores y convertir a Barcelona en el principal polo de atracción para la industria náutica de Europa.
En este contexto, el mercado de embarcaciones de recreo en España atraviesa momentos complicados: en los primeros ocho meses del año se han registrado poco más de cuatro mil nuevas embarcaciones, un 5% menos que el año anterior. Sin embargo, el interés por los yates y el turismo náutico se mantiene alto, y la exposición de Barcelona confirma su estatus como el principal evento del sector.












