
Las autoridades alemanas reiteraron que su postura respecto a la ampliación de la lista de lenguas oficiales en la Unión Europea se mantiene sin cambios. Esta declaración llega en un contexto de próximas negociaciones entre Berlín y Madrid, impulsadas por la parte española. España insiste en que sus lenguas regionales —el catalán, el euskera, el gallego y el valenciano— sean reconocidas a nivel de la UE.
El viernes, representantes de ambos países confirmaron su intención de iniciar consultas bilaterales. El gobierno español está preparando un documento especial que será presentado para su debate y posterior revisión por todos los Estados miembros de la Unión Europea en la próxima reunión del Consejo de Asuntos Generales. En una declaración conjunta se subraya que la diversidad lingüística es una parte fundamental de la identidad nacional de España.
Sin embargo, Alemania no tiene prisa en respaldar la iniciativa de Madrid. Desde Berlín consideran que la inclusión de nuevos idiomas en la lista oficial requeriría una revisión de los tratados europeos, un proceso complicado y prolongado. Esta posición de Alemania ya ha sido objeto de debate entre los políticos europeos, ya que el asunto de los idiomas en la UE tradicionalmente genera controversia y requiere el consenso de todos los miembros del bloque.
En España, además del español (castellano), existen lenguas oficiales propias en varias comunidades autónomas. El catalán, el euskera, el gallego y el valenciano están reconocidos a nivel regional, y su protección es una de las prioridades del gobierno central. Sin embargo, conseguir su reconocimiento en el ámbito europeo sigue sin ser posible, a pesar de los esfuerzos activos de Madrid por impulsar este asunto en Bruselas.
Por ahora, no está claro si la nueva ronda de negociaciones llevará a un cambio de postura entre los principales países de la UE. Alemania mantiene una posición cautelosa, como hasta ahora, destacando la necesidad de un debate amplio y el consenso de todos los Estados miembros. Se espera que el diálogo continúe en los próximos meses, aunque los expertos no prevén decisiones rápidas sobre un tema tan sensible.












