
En el Congreso de España se intensifica un nuevo debate sobre la autonomía financiera de las regiones. Representantes del BNG (Bloque Nacionalista Galego) han propuesto oficialmente que Galicia salga del régimen común de financiación y obtenga un estatus económico especial. Esta medida permitiría a la comunidad recaudar y gestionar sus propios impuestos, al igual que hacen actualmente País Vasco y Navarra.
La iniciativa del BNG surgió tras un reciente debate entre el diputado Néstor Rego y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Rego subrayó que el actual sistema de financiación se basa en el principio de necesidad, mientras que el modelo de concierto lo hace en el de capacidad. Según sus palabras, Galicia tiene el potencial suficiente para asumir plena responsabilidad sobre su política fiscal y la regulación normativa.
Debate en el Congreso y reacción del Gobierno
Durante la discusión, la ministra de Hacienda evitó responder directamente a la propuesta del BNG. En su lugar, criticó la retórica sobre el “déficit fiscal”, comparándola con los lemas que se oyeron durante el proceso independentista catalán. A pesar de ello, el BNG no da marcha atrás y exige la revisión de las relaciones financieras entre Galicia y el Gobierno central.
El partido ha presentado ante el Congreso un texto en el que exige iniciar negociaciones bilaterales entre Madrid y el gobierno de Galicia (Xunta de Galicia). El objetivo principal es establecer las bases para que la región pueda recaudar todos los impuestos y crear su propia agencia tributaria. Según el BNG, esta medida garantizaría a Galicia una mayor autonomía y permitiría gestionar sus recursos de manera más eficiente.
La cuestión de los presupuestos locales y las obligaciones de deuda
En la iniciativa del BNG también se destaca la necesidad de revisar el sistema de financiación de los municipios. El partido exige una distribución equitativa de los ingresos entre el Estado y las administraciones locales, para que ningún municipio se vea perjudicado. Se presta especial atención a los llamados “gastos ajenos”, que a menudo recaen sobre las administraciones urbanas y rurales sin la financiación correspondiente.
Además, el BNG insiste en una pronta condonación de parte de la deuda pública de Galicia. Según los representantes del partido, esto permitiría al región liberar fondos adicionales para el desarrollo y reducir la presión financiera sobre los presupuestos locales.
Contexto histórico y posibles consecuencias
La cuestión de otorgar a Galicia un estatus económico especial no es nueva. Sin embargo, en el contexto de las prolongadas negociaciones sobre la reforma del sistema de financiación autonómica, la iniciativa del BNG cobra especial relevancia. Si se aprueba, Galicia se convertirá en la tercera región de España con derecho a recaudar impuestos de forma autónoma, lo que podría desencadenar una ola de demandas similares por parte de otras comunidades.
Aún no está claro cómo reaccionarán otras fuerzas políticas y el Gobierno ante la propuesta del BNG. El reparto de los ingresos fiscales suele ser motivo de intensos debates entre el Estado central y las regiones. La decisión sobre la iniciativa del BNG podría sentar un precedente a nivel nacional y modificar el equilibrio de las relaciones financieras entre Madrid y las autonomías.












