
Los acontecimientos en el Centro de Educación y Custodia de Menores de Juslibol (Zaragoza) han vuelto a poner en tela de juicio la seguridad de este tipo de instituciones en España. Una pelea multitudinaria entre jóvenes vinculados a bandas latinoamericanas derivó en un auténtico motín, donde resultaron heridos tanto empleados del centro como miembros de la policía. Para la sociedad española, se trata de una señal alarmante: el problema de la violencia juvenil y la insuficiente protección del personal adquieren un cariz cada vez más preocupante.
El incidente tuvo lugar durante el día, cuando surgió un conflicto entre dos grupos de menores en el centro. El personal intentó separar a los involucrados, pero la situación se descontroló rápidamente. Uno de los vigilantes perdió las llaves de su puesto y, tras ello, los participantes en los disturbios abrieron varias puertas y adoptaron una actitud extremadamente agresiva. La llamada a la policía se realizó de inmediato y al lugar acudieron unidades de intervención rápida, así como equipos médicos.
Cronología de los hechos
En cuestión de minutos, el centro se sumió en el caos. Cinco furgones de unidades especiales de la policía, tres patrullas y varias ambulancias intervinieron para estabilizar la situación. Nueve agentes de la policía nacional sufrieron heridas leves y entre seis y diez trabajadores del centro y vigilantes también resultaron afectados. A pesar de la magnitud del incidente, la situación fue controlada con relativa rapidez y varios participantes en los disturbios fueron detenidos.
Las autoridades regionales confirmaron que el origen del conflicto fueron discrepancias entre miembros de dos conocidas bandas latinoamericanas residentes en el centro. El estallido de violencia obligó a la administración y a las fuerzas de seguridad a seguir estrictos protocolos para evitar una mayor escalada. Todos los heridos recibieron la atención médica necesaria.
Reacciones y consecuencias
Lo ocurrido provocó una ola de indignación entre los sindicatos y trabajadores del sistema. Representantes policiales manifestaron su descontento por el nivel de protección del personal y la falta de recursos para prevenir este tipo de incidentes. Según señalaron, estos brotes de agresión no son hechos aislados, sino que reflejan problemas sistémicos en el tratamiento de menores infractores.
En el centro ya se habían registrado episodios de violencia. A principios de año, las mismas bandas protagonizaron otra pelea que dejó a dos educadores heridos. En noviembre del año pasado, los sindicatos también alertaron sobre ataques a vigilantes y personal, señalando la escasez de plantilla y la falta de espacios seguros donde resguardarse durante los conflictos.
Desafíos sistémicos
El centro en Huslibol opera como un establecimiento correccional donde menores cumplen sentencias impuestas por el tribunal. Algunos de ellos ya han alcanzado la mayoría de edad, pero permanecen en el centro hasta finalizar su condena. La legislación que regula la responsabilidad de los menores recibe críticas de trabajadores y de la policía, quienes exigen endurecer las medidas y mejorar la protección del personal.
Los sindicatos destacan que incidentes como estos socavan la autoridad del personal y generan un ambiente de impunidad entre los internos. En 2024 se registraron más de 17.000 agresiones contra agentes del orden en todo el país, lo que evidencia un aumento de la violencia y la necesidad de revisar las estrategias de seguridad en este tipo de instituciones.
Contexto y casos similares
En los últimos años, España afronta un incremento de conflictos en los centros de menores. En varias regiones se han producido motines, agresiones al personal y peleas multitudinarias entre grupos. En ciertos casos, las consecuencias fueron aún más graves: empleados sufrieron lesiones de gravedad y algunos centros cerraron temporalmente para revisar protocolos de seguridad. La reforma del sistema de internamiento de menores infractores y el refuerzo de la protección de los trabajadores sigue siendo uno de los temas más candentes en la agenda pública.












