
Fuertes lluvias que azotaron Cataluña desencadenaron una situación de emergencia en Llinars del Vallès. Por segundo día consecutivo continúa un amplio operativo de búsqueda: los equipos de rescate intentan localizar al conductor de una furgoneta desaparecido durante el temporal. Para los habitantes de la región, no se trata solo de una noticia alarmante: los acontecimientos recientes han dejado claro lo rápido que los desastres climáticos pueden alterar la vida cotidiana y poner en riesgo la seguridad.
Según informa El País, el viernes por la tarde los rescatistas hallaron la furgoneta entre el cauce del arroyo Giola y el río Mongent. El vehículo estaba sumergido y en su interior no había nadie. De acuerdo con los primeros datos, el agua arrastró el vehículo aproximadamente kilómetro y medio desde el punto donde entró a la riera. La búsqueda comenzó ya el viernes al anochecer y se mantuvo durante toda la noche. Al amanecer del sábado se sumaron nuevos equipos de rescate y se decidió emplear medios aéreos: si las condiciones meteorológicas lo permiten, se desplegarán helicópteros y drones.
Equipos y perros especializados
En la operación participan no solo recursos aéreos. Sobre el terreno trabajan buzos, equipos de unidades caninas y el Grupo de Actuaciones Especiales (GRAE). Los grupos de búsqueda inspeccionan minuciosamente el cauce del río, prestando especial atención a las zonas más vulnerables y a las orillas a lo largo de cinco kilómetros aguas abajo del lugar donde se localizó la furgoneta. El uso de drones y perros facilita explorar áreas de difícil acceso, donde la crecida del agua o el riesgo de derrumbe impide el paso humano.
Según informa El País, la llamada de emergencia se recibió el viernes a las 14:32, cuando los equipos de rescate llegaron al vehículo sumergido. A pesar del acceso rápido, no se logró localizar al conductor. Las adversas condiciones meteorológicas y el alto nivel del agua dificultan considerablemente la búsqueda. En la región persiste el riesgo de nuevas inundaciones y los ríos continúan desbordándose.
Incidentes paralelos
Mientras prosigue la operación de búsqueda en Llinars, en otras zonas de Cataluña también se registran consecuencias del temporal. El viernes por la noche, en la carretera N-260 a la altura de Sant Joan de les Abadesses (Girona), se produjo un desprendimiento de rocas. Como resultado, el conductor de otro vehículo quedó atrapado en el interior. Los equipos de emergencia llegaron rápidamente, rescataron al afectado y lo pusieron en manos de los servicios médicos. El hombre fue trasladado al hospital Josep Trueta de Girona con lesiones graves.
El temporal no perdona la infraestructura: debido a las intensas lluvias, el nivel del agua en los ríos de Girona ha alcanzado cotas peligrosas, y algunos embalses que hace apenas un año estaban prácticamente vacíos deben ahora liberar el exceso de agua. Esto genera riesgos adicionales para las localidades situadas río abajo.
Consecuencias y contexto
La tormenta Regina ha dejado en Cataluña precipitaciones que en algunos puntos superan los 250 litros por metro cuadrado. Estas cifras son poco habituales y provocan repuntes bruscos del nivel del agua en ríos y arroyos. Las autoridades advierten de posibles nuevas inundaciones e instan a los habitantes a extremar la precaución, especialmente cerca de masas de agua y en carreteras donde pueden producirse desprendimientos y derrumbes.
Según informa El Pais, los equipos de rescate continúan trabajando las 24 horas utilizando todos los recursos disponibles. La decisión de emplear aeronaves se tomó debido a la complejidad del terreno y la magnitud de las inundaciones. En los próximos días, la situación podría seguir siendo tensa si las lluvias no cesan.
En los últimos años, Cataluña ya ha enfrentado catástrofes meteorológicas similares. En 2023, fuertes lluvias provocaron inundaciones de gran alcance en Girona y Tarragona, dejando decenas de viviendas bajo el agua e interrumpiendo el transporte durante varios días. En aquella ocasión también se utilizaron helicópteros y drones para buscar desaparecidos y evacuar a los residentes. Este tipo de sucesos resalta la importancia de una respuesta rápida de los servicios de emergencia y la necesidad de un control constante sobre el estado de las infraestructuras hidráulicas en la región.












