
La situación en los principales aeropuertos de España se agravó repentinamente tras el inicio de la huelga indefinida de los empleados de Groundforce. Desde el primer día, decenas de vuelos sufrieron retrasos y varios aviones despegaron sin el equipaje de los pasajeros. Para los españoles esto supone no solo pérdida de tiempo, sino también gastos adicionales y riesgos tanto para viajes de negocios como turísticos.
El motivo de la protesta son las discrepancias entre los trabajadores y la dirección de Groundforce respecto al cumplimiento de las condiciones del convenio colectivo. Los empleados exigen una indexación salarial adecuada conforme a la inflación, para evitar una mayor pérdida de poder adquisitivo. Según El Diario.es, los sindicatos acusan a la empresa de aplicar artículos controvertidos del acuerdo para congelar pagos y limitar subidas salariales a determinadas categorías de personal. Esto, según los sindicatos, genera desigualdades injustas dentro de la plantilla.
Impacto en los vuelos
La huelga afecta a 12 aeropuertos, incluidos Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Palma de Mallorca, Ibiza, Málaga, Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y Bilbao. En Madrid y Barcelona el impacto ha sido más severo: según EFE, a mediodía en Barcelona el 37% de los vuelos tuvo retrasos, con una media de 17 minutos. En Madrid, la cifra alcanzó el 38% y el tiempo promedio de espera fue de 14 minutos. En Palma de Mallorca, los retrasos afectaron al 16% de las salidas, aunque la demora fue menor, hasta 10 minutos.
La situación se ha agravado especialmente en Madrid, donde, según los sindicatos, al menos seis aviones partieron sin el equipaje de los pasajeros. En los aeropuertos de las Islas Canarias, una región donde la aviación es fundamental para la economía, también se han registrado importantes retrasos. Según RUSSPAIN.COM, alrededor de mil empleados se sumaron a la huelga en la zona.
Servicios y aerolíneas
Groundforce, perteneciente al grupo Globalia, obtuvo recientemente doce licencias para operar en los principales aeropuertos del país. Sin embargo, no todas las aerolíneas dependen de sus servicios: por ejemplo, Ryanair utiliza su propio personal y otras compañías colaboran con diferentes proveedores. En Barcelona, Groundforce gestiona los vuelos de Lufthansa, Etihad Airways y Qatar Airways, por lo que sus operaciones han sido las más afectadas por los retrasos. En los mostradores de estas compañías se han colocado avisos sobre posibles demoras y problemas con el equipaje, según informa La Vanguardia.
La huelga se desarrolla en tres franjas horarias: de 5 a 7 de la mañana, de 11 a 17 horas y de 22 a medianoche. Los sindicatos denuncian que las exigencias sobre el número mínimo de personal son excesivamente altas y, a su juicio, superan los límites establecidos por ley. En algunos casos, el nivel de empleados obligatorios alcanzó el 81 %, lo que, según representantes de UGT, dificulta una protesta efectiva.
Perspectivas y riesgos
La protesta ha sido declarada indefinida y se repetirá los lunes, miércoles y viernes hasta que se logre un acuerdo. Los sindicatos insisten en que están dispuestos a negociar, pero no aceptarán medidas que perjudiquen a los trabajadores en un contexto de aumento de precios. Si no se alcanza un compromiso, la situación podría empeorar: a partir del 2 de abril, los empleados de Menzies planean sumarse a la protesta, lo que coincidirá con el inicio de las vacaciones de Semana Santa y un incremento del flujo de pasajeros.
En los últimos años, los aeropuertos españoles ya han enfrentado conflictos laborales similares. Las huelgas del personal de asistencia en tierra han provocado retrasos masivos y cancelaciones de vuelos, especialmente en épocas de alta demanda. En 2023, acciones parecidas en Barcelona y Madrid generaron descontento entre turistas y viajeros de negocios. Entonces, las negociaciones entre sindicatos y empresas se prolongaron durante varias semanas antes de lograr un compromiso temporal. Ahora la tensión vuelve a aumentar y las consecuencias para los pasajeros pueden ser aún más graves.












