
Cartagena inicia una nueva etapa en la transformación de su paseo marítimo. La ciudad destinará más de 7 millones de euros a la cuarta fase de una gran remodelación que promete cambiar por completo el aspecto habitual de la zona costera. En esta ocasión, el proyecto está pensado no solo para turistas, sino también para los vecinos, para quienes el paseo marítimo es parte integral de su día a día.
El proyecto contempla la construcción de un moderno edificio comercial de 1.235 metros cuadrados. Albergará el Centro de Interpretación del Puerto de Cartagena (Centro de Interpretación del Puerto de Cartagena), así como servicios para visitantes y residentes. Un aspecto clave del plan es la restauración y la integración en el paisaje urbano de la Muralla de Carlos III (Muralla de Carlos III), que durante años permaneció oculta tras la infraestructura portuaria.
Ciudad y puerto
La remodelación se enmarca en el concepto “De Faro a Faro”, que apuesta por acercar el entorno urbano y la zona portuaria. El Ayuntamiento de Cartagena y la Autoridad Portuaria buscan crear un espacio abierto y accesible donde peatones, ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos sean prioritarios. No se trata de una simple reforma: el objetivo es forjar una nueva identidad urbana, en la que el puerto deje de ser una barrera para convertirse en un vínculo entre el mar y la ciudad.
Los trabajos se llevarán a cabo en la zona de acceso a la Terminal de Cruceros, un emblema de Cartagena para los visitantes internacionales desde hace tiempo. Sin embargo, el renovado paseo marítimo busca ser no solo un atractivo turístico, sino también un espacio cómodo para caminar, reunirse y descansar para los propios habitantes.
Un enfoque moderno
El proyecto pone especial énfasis en la ecología y la comodidad. Los arquitectos han previsto azoteas ajardinadas, pérgolas ligeras con plantas trepadoras, numerosas zonas ajardinadas e incluso láminas de agua para refrescar el ambiente en los días calurosos. Todo esto transformará el paseo marítimo en un oasis de frescor entre el asfalto y la piedra, ofreciendo refugio del sol y el bullicio urbano.
Habrá una nueva zona peatonal que integrará a peatones, ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos. Este tipo de concepto urbanístico es una demanda consolidada en muchas ciudades europeas, y ahora Cartagena da un paso firme en esa dirección. Las autoridades lo dejan claro: el objetivo no es solo renovar la fachada, sino crear un espacio vivo y dinámico en el que apetezca quedarse.
Herencia histórica
Merece mención aparte la restauración del Muro de Carlos III. Este monumento del siglo XVIII permaneció oculto tras las instalaciones portuarias y durante mucho tiempo pasó desapercibido. Ahora será el elemento central del nuevo paseo marítimo, resaltando la continuidad histórica de la ciudad y su vínculo con el mar.
Alrededor del muro se crearán zonas de descanso, sombras y bancos, además de paneles informativos que contarán la historia de Cartagena. Este enfoque no solo permite conservar, sino también reinterpretar el patrimonio histórico, integrándolo en la vida urbana contemporánea.
Mirada hacia el futuro
La cuarta fase se ejecutará en un plazo de 12 meses. Durante este tiempo, el paseo marítimo será completamente renovado, incorporando nuevas funciones y un aspecto moderno. El presupuesto del proyecto es de 7.255.674 euros, lo que demuestra la firme intención de las autoridades municipales.
Cartagena apuesta por la sostenibilidad, la comodidad y la apertura. La ciudad quiere convertirse en un referente para otros puertos españoles, donde el patrimonio histórico y las soluciones modernas vayan de la mano. Se avecina un año de cambios que, sin duda, transformará el ritmo habitual de la vida en el paseo marítimo.












