
La mañana en Cataluña comenzó con noticias inquietantes: la tormenta de nieve Ingrid, que cubre toda España, ha paralizado literalmente el tráfico en las principales autopistas de la región. Cientos de vehículos quedaron atrapados en tramos nevados y los servicios de carretera imponen restricciones urgentes, exigiendo el uso obligatorio de cadenas. La situación es especialmente complicada en los accesos a los Pirineos y en las zonas de montaña, donde la nieve no da tregua.
Los conductores que se encuentran en las carreteras A2 y AP-2 afrontan una auténtica prueba: ventiscas, tramos resbaladizos y súbitos acumulamientos de nieve hacen que circular sea prácticamente imposible. En algunos segmentos entre Vilagrasa y Vecina, así como entre Albi y L’Espluga de Francolí, la situación roza lo crítico. Las autoridades de Lleida y otras zonas afectadas piden máxima precaución y desaconsejan salir salvo en caso de estricta necesidad.
Trampa de nieve
El frente de nieve no perdona ni a las grandes autopistas ni a las carreteras secundarias. En las montañas y estribaciones, donde el tráfico suele mantenerse incluso en invierno, ahora reina el caos: en algunos puntos las cadenas son obligatorias y en otros el paso está completamente cerrado. Especialmente difícil es la situación para los residentes y visitantes de Girona, el Valle de Arán y los municipios cercanos, donde las vías N-260 y N-230 se han convertido en laberintos blancos.
Los servicios de control de carreteras registran numerosas denuncias de vehículos atascados y accidentes. Conductores no preparados para estas condiciones se ven obligados a dejar sus coches en los arcenes para evitar quedar atrapados en la nieve. En algunas zonas, la altura de la capa de nieve ya supera los cinco centímetros, y las previsiones no anuncian una mejora inminente.
Medidas de emergencia
Las autoridades de Cataluña han declarado el estado de alerta. Los equipos de emergencia operan las 24 horas, y los servicios viales envían avisos sobre la necesidad de utilizar cadenas en seis rutas de montaña. En el centro y noreste de la región, el nivel de nieve oscila entre 600 y 700 metros, aunque en algunos puntos la cota desciende hasta los 300–400 metros, un hecho totalmente inesperado para muchos residentes.
Protección Civil ha activado un plan especial de respuesta ante condiciones meteorológicas extremas. En las redes sociales circulan relatos de personas que esperan ayuda durante horas en las carreteras, y algunos tramos están completamente cortados al tráfico. Se recomienda a los conductores consultar las rutas de antemano y, si es posible, evitar desplazamientos hacia las zonas montañosas.
Fenómeno impredecible
Los meteorólogos advierten: la nevada podría prolongarse hasta la noche y las condiciones cambiarán prácticamente cada hora. En algunos distritos, el espesor de la nieve supera todas las previsiones y el nivel de riesgo se considera medio. Los servicios de carreteras no logran despejar todos los tramos y la situación vial se mantiene extremadamente tensa.
Los habitantes de Cataluña comparten en internet fotos y vídeos de las calles cubiertas de nieve, y relatan las dificultades que han experimentado debido al inesperado temporal. Muchos comentan que no habían visto una nevada así en muchos años y se preguntan cuándo la región podrá retomar su ritmo habitual de vida.











