AnálisisConsumidorCulturaLeyesNoticiasProductosTribunales

Multan a un cine en Sevilla por prohibir comida y bebidas del exterior

La sorprendente razón por la que las grandes cadenas de cines ignoran las multas

Un cine de Sevilla ha sido sancionado con 12 000 euros por impedir la entrada de espectadores con comida y bebidas compradas fuera del recinto Se considera una infracción grave y no es la primera vez que ocurre

En Sevilla estalló un escándalo en torno a la conocida cadena de cines Yelmo Cines. Las autoridades municipales impusieron a la empresa una multa de 12.000 euros porque al personal del cine ubicado en el centro comercial Lagoh (Sevilla) se le ocurrió la idea de no dejar entrar a los espectadores con comida y bebida adquiridas fuera del establecimiento. Este comportamiento resultó no solo controvertido, sino que además contradice directamente la legislación vigente. La legalidad de estas restricciones lleva tiempo debatiéndose en España, pero ahora el tema ha cobrado nueva relevancia.

No se trata de un caso aislado. En los últimos años, incidentes similares con denegación de acceso a la proyección de películas por traer alimentos propios se han hecho cada vez más frecuentes. Sin embargo, este episodio en particular ha motivado una investigación seria y una sanción oficial. Las autoridades locales consideraron que el cine vulneró los derechos de los clientes al aplicar normas sin validez legal.

Infracción de la ley

La base de la decisión es el artículo 20.9 de la ley regional sobre espectáculos públicos y actividades recreativas vigente en Andalucía. En él se establece expresamente que las condiciones de acceso no pueden ser discriminatorias, arbitrarias ni contrarias a las normas establecidas. La prohibición de entrar con alimentos y bebidas adquiridos fuera del cine fue considerada una práctica ilegal de este tipo.

El cine intentó recurrir la multa, pero las autoridades municipales rechazaron los argumentos de la empresa. La sanción se mantiene vigente, aunque formalmente Yelmo Cines aún puede apelar ante los tribunales. Sin embargo, la cuantía de la multa no impresionó a los defensores de los derechos de los consumidores. Consideran que para una gran cadena, 12.000 euros no son suficientes para cambiar su política, especialmente si se trata de infracciones reiteradas.

Respuesta pública

Las organizaciones de defensa de los consumidores no ocultan su decepción. En su opinión, la sanción parece más simbólica que un castigo real, ya que se trata de una empresa que ha estado envuelta en casos similares en otras ocasiones. El año pasado se presentaron quejas similares contra cines de la misma cadena en otras ciudades de Andalucía: Algeciras, Jerez de la Frontera, Roquetas de Mar y Almería. Allí también se documentaron casos de negación de acceso a espectadores que llevaban comida y bebida compradas fuera.

En 2019, las autoridades andaluzas ya habían dictaminado que este tipo de prohibiciones son ilegales. En ese momento, incluso se vieron obligados a retirar de las fachadas de los cines los carteles que prohibían el acceso con alimentos. Sin embargo, en la práctica, las empresas siguen ignorando estas órdenes, confiando en que las multas no causarán un daño serio a su negocio.

Un problema sistémico

La situación con Yelmo Cines es solo la punta del iceberg. En España, desde hace tiempo se debate la justificación de las restricciones para entrar con comida y bebida a las salas de cine. Los propietarios de los cines argumentan que la venta de snacks y bebidas representa una parte importante de sus ingresos. Sin embargo, la legislación se posiciona claramente del lado de los consumidores y prohíbe condiciones discriminatorias de acceso.

Mientras unos discuten la legitimidad de estas prohibiciones, otros se preguntan por qué las grandes cadenas continúan asumiendo riesgos a pesar de las evidentes implicaciones legales. La respuesta podría estar en el monto de las multas, que para las grandes empresas son vistas más como un gasto menor que como un verdadero castigo. Como consecuencia, los principales perjudicados son los espectadores, obligados a enfrentarse a la arbitrariedad en la entrada del cine.

Perspectivas

La historia del cine en Sevilla difícilmente será la última. Mientras las multas sigan siendo simbólicas y las empresas no sufran pérdidas significativas, la situación no cambiará. El debate sobre cómo proteger los derechos del público y obligar a las empresas a cumplir la ley sigue abierto. Lo único claro es que la lucha por entrar al cine con tu propio paquete de palomitas o una botella de agua continúa, y el desenlace de esta historia aún está por verse.

Подписаться
Уведомление о
guest
Не обязательно

0 Comments
Межтекстовые Отзывы
Посмотреть все комментарии
Botón volver arriba
RUSSPAIN.COM
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

У Вас включена блокировка рекламы. Мы работаем для Вас, пишем новости, собираем материал для статей, отвечаем на вопросы о жизни и легализации в Испании. Пожалуйста, выключите Adblock для нашего сайта и позвольте окупать наши затраты через рекламу.