
En el mundo actual, donde muchos apenas tienen tiempo para cocinar entre semana, la calabaza se convierte en un auténtico salvavidas para quienes buscan alimentarse bien sin complicarse demasiado. Esta hortaliza versátil, asequible y de temporada puede transformar los platos más sencillos en una experiencia gastronómica. Incluso si crees que la cocina no es lo tuyo, existen muchas formas de aprovechar al máximo la calabaza sin complicaciones. Los expertos en alimentación saludable aseguran que no hay que tenerle miedo a cocinar, y que la calabaza es un ingrediente tan fácil de usar, que incluso quien “no sabe ni freír un huevo” puede preparar con ella un plato delicioso y saludable.
Además de su sabor suave y agradable, la calabaza es una fuente de nutrientes esenciales. Es rica en betacaroteno, vitamina A, potasio y fibra, lo que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la piel desde el interior y regular la digestión. El secreto no está en complicarse, sino, al contrario, en simplificar el proceso al máximo. La clave está en no tener miedo a experimentar. Con pocos ingredientes y una pizca de dedicación, cualquiera puede comer bien y disfrutarlo.
La calabaza sacia muy bien, aporta pocas calorías y combina tanto con platos dulces como salados. Para inspirarte en la cocina, te presentamos diez recetas sencillas pensadas para quienes valoran su tiempo, pero no están dispuestos a renunciar al sabor ni a lo saludable.
1. Crema exprés de calabaza. Lista en menos de 20 minutos: simplemente corta la calabaza, hiérvela, tritúrala con la batidora y añade un toque de jengibre o curry para darle un sabor picante.
2. Hummus de calabaza. Mezcla garbanzos cocidos, calabaza asada, tahini y jugo de limón. Perfecto para acompañar con tostadas o verduras frescas.
3. Tostada otoñal. Toma una rebanada de pan integral, coloca trozos de calabaza asada, queso fresco y riega con miel. Una combinación sencilla e increíblemente deliciosa.
4. Risotto rápido. La mejor opción para no complicarte: mezcla arroz ya cocido, calabaza en cubos, un par de cucharadas de mascarpone y gorgonzola, ¡y el plato está listo!
5. Tacos vegetales. Rellena las tortillas con finas láminas de calabaza cocinadas en la freidora de aire durante 10 minutos. Añade cebolla, aguacate y pavo. Una cena ligera que te encantará.
6. Bizcocho esponjoso. Sustituye parte de la mantequilla de la receta por puré de calabaza y notarás cómo la repostería se vuelve mucho más suave y jugosa.
7. Ñoquis de calabaza. Asa la calabaza y haz un puré. Añade harina y sal, forma los ñoquis y cuécelos durante 5 minutos. Un plato sorprendentemente sencillo y digno de restaurante.
8. Ensalada templada. Mezcla hojas verdes, trozos de calabaza asada, nueces, tomates secos y burrata. Una opción excelente para un almuerzo ligero pero saciante.
9. Curry suave de calabaza y coco. Sofríe cebolla con dados de calabaza, añade curry en polvo y vierte leche de coco. Cocina durante 12-15 minutos hasta que la calabaza esté tierna y sirve con arroz.
10. Magdalenas saludables. Mezcla copos de avena, puré de calabaza y canela. Añade dos huevos y una pizca de levadura en polvo. Reparte la mezcla en moldes y hornea durante 18–20 minutos hasta que estén listas.
Referencia RUSSPAIN. Mónica Tara es cofundadora del servicio de catering El Plan, con sede en Madrid. La empresa se especializa en la creación de platos saludables, equilibrados y sabrosos para eventos y clientes corporativos. La filosofía de El Plan es demostrar que la comida sana puede ser sencilla de preparar y accesible para todos. Promueven activamente el uso de productos locales y de temporada, haciendo hincapié en la sencillez de las recetas y la pureza del sabor. Mónica Tara, que también es nutricionista, diseña menús que no solo deleitan el paladar, sino que también aportan beneficios reales al organismo.












