
La resaca tras una noche de fiesta es una experiencia común. El reconocido dietista español Rubén Bravo señala que sus síntomas dependen no solo de la cantidad de alcohol consumida, sino también de la preparación previa del organismo. Una estrategia adecuada de alimentación e hidratación puede reducir significativamente el riesgo de malestar al día siguiente.
Preparativos antes de la fiesta
Saltar la comida con la intención de ‘compensar’ las calorías extra en la cena es un error muy común. El alcohol se absorbe más rápido con el estómago vacío, lo que aumenta el impacto en el organismo. Rubén Bravo recomienda consumir un tentempié nutritivo antes de la cena festiva, como pan integral con pavo o queso. Esto ralentiza la absorción del etanol y da tiempo al cuerpo para adaptarse.
También es fundamental tomar vitaminas del grupo B —B1, B6 y B12—, ya que favorecen el funcionamiento del sistema nervioso y ayudan al cerebro a manejar el esfuerzo, reduciendo el riesgo de síntomas graves al día siguiente.
Durante la celebración
La hidratación es clave para prevenir la resaca. Se recomienda alternar las bebidas alcohólicas con agua u otras sin alcohol, lo que ayuda a evitar la deshidratación y le da tiempo al cuerpo para procesar el alcohol.
Bravo aconseja no mezclar distintos tipos de alcohol y escoger preferentemente bebidas suaves. Los cócteles sencillos a base de zumo y agua mineral son más fáciles de asimilar y reducen la carga para el hígado.
Después de la fiesta
Al finalizar la celebración es fundamental cuidar la hidratación y la recuperación del organismo. Beber al menos medio litro de agua antes de dormir ayuda a reducir la inflamación y compensar la pérdida de líquidos. Si es necesario, se puede tomar ibuprofeno para aliviar las molestias.
Un pequeño tentempié antes de dormir también resulta útil: unos tostones con jamón, un trozo de queso u otro alimento ligero rico en proteínas ayudan al cuerpo a reponerse y disminuyen el riesgo de sentirse débil por la mañana.
Conclusión
Seguir estas sencillas recomendaciones hace que la mañana después de una fiesta sea mucho más llevadera. Evitar la resaca por completo es imposible, pero la diferencia entre sentirse fatal y soportable es evidente, sobre todo si tienes compromisos o reuniones importantes.
La cultura de la mesa en España forma parte del carácter nacional, pero una buena preparación y el autocuidado permiten mantener el equilibrio entre la diversión y la salud.












