
La crisis interna en Vox en Madrid podría acarrear serias consecuencias para la escena política de la capital. La dirección del partido ha lanzado un ultimátum: si Carla Toscano no respalda el nombramiento de Arantxa Cabello como nueva portavoz oficial en el ayuntamiento, será suspendida temporalmente de la formación. Esta decisión responde a la negativa de algunos concejales a acatar las nuevas directrices impuestas tras la destitución de Javier Ortega Smith como portavoz.
La situación se complica aún más porque cualquier edil municipal que siga apoyando a Ortega Smith será automáticamente sometido a un expediente disciplinario. Según información de Ale Espanol, la cúpula de Vox considera este comportamiento como una infracción directa de la disciplina interna. Ya se han formado dos bloques dentro del grupo: quienes respaldan a la dirección nacional y quienes mantienen su lealtad al líder desplazado.
Fractura en las filas
Carla Toscano, conocida por sus declaraciones contundentes contra los movimientos feministas modernos, se ha convertido en el centro de atención. En 2023 fue la segunda en la lista de Vox para las elecciones municipales y actualmente ocupa el cargo de viceportavoz. Sus próximos pasos pueden ser decisivos para el futuro de todo el grupo en el ayuntamiento madrileño.
La dirección del partido decidió por unanimidad el 12 de febrero reemplazar al portavoz, y el 16 de febrero los cinco concejales recibieron la notificación oficial del secretario general Ignacio Garriga. En la carta se subrayaba la necesidad de realizar la rotación de forma inmediata. Sin embargo, Ortega Smith ignoró la orden, siguió firmando documentos como portavoz e informó a sus compañeros de su intención de permanecer en el cargo.
Medidas disciplinarias
La dirección de Vox consideró este comportamiento como una desobediencia flagrante y comenzó el procedimiento para la exclusión temporal de Ortega Smith del partido. Los estatutos de la organización prevén medidas estrictas ante la violación de la disciplina interna, y ahora se están aplicando estos mecanismos. Como resultado, en el grupo municipal de Vox solo quedan dos concejales que apoyan plenamente a la dirección central: Fernando Martínez Vidal y Arancha Cabello.
Los partidarios de Ortega Smith han quedado en minoría, y ahora toda la atención se centra en la decisión de Carla Toscano. Si ella no cambia de postura, el partido podría perder a otro miembro clave, lo que debilitaría aún más la posición de Vox en Madrid. La dirección confía en que los concejales acepten el cambio de liderazgo para evitar una nueva ola de expulsiones y contener la escalada del conflicto.
Consecuencias para la capital
Las divisiones internas en Vox podrían alterar el equilibrio de poder en el Ayuntamiento de Madrid. El partido corre el riesgo de perder influencia si las medidas disciplinarias resultan en expulsiones masivas. Situaciones similares ya han transformado en varias ocasiones el panorama político en España. Por ejemplo, recientemente el conflicto entre líderes españoles e italianos, previo a la cumbre de la UE, generó intensos debates sobre el futuro de Madrid en la política europea — más detalles sobre esto en el reportaje acerca del impacto de los desacuerdos internacionales en la posición de la capital.
Según Ale Espanol, la dirección de Vox no descarta nuevas sanciones si la situación no se estabiliza en breve. Los conflictos internos del partido son cada vez más evidentes en un contexto de creciente tensión política en España. Las decisiones que se tomen ahora pueden definir no solo el futuro de Vox, sino también el reparto de fuerzas en el municipio para los próximos años.
En los últimos años, los partidos españoles han enfrentado varias veces crisis internas relacionadas con la lucha por el liderazgo y la disciplina. En 2024, una situación similar tuvo lugar en una de las organizaciones regionales, donde las expulsiones masivas causaron la pérdida de control del consejo. En 2025, en Barcelona, un conflicto comparable dentro de otro partido terminó con un cambio total de la dirección y una redistribución de escaños. Estos hechos demuestran que las divisiones internas pueden desembocar rápidamente en grandes transformaciones políticas, afectando a todo el país.












