
En 2025, España experimentó un notable cambio en la situación migratoria. Entre enero y mediados de diciembre, llegaron al país 35.935 personas que cruzaron la frontera de manera irregular. Esta cifra representa casi 25.000 menos que el año anterior, lo que supone una disminución del 40,4 %, un dato que sorprendió incluso a los analistas más expertos.
La mayoría de los migrantes siguen optando por la ruta marítima. Sin embargo, este año el número de llegadas por mar disminuyó de forma especialmente significativa. En 12 meses, desembarcaron en las costas y las islas españolas 32.212 personas, un 44,3 % menos que en 2024. También cayó la cifra de embarcaciones utilizadas para el cruce: 1.209 frente a 1.727 del año anterior.
Flujos hacia la península y Baleares
Resulta llamativo que a la España peninsular y a las Islas Baleares (Islas Baleares) llegaron por mar 14.627 migrantes, un ligero aumento frente al año anterior, lo que representa un crecimiento del 4,1 %. A la península arribaron 7.332 personas, un 11,8 % menos que el año pasado. En cambio, Baleares recibió un 27,3 % más de migrantes, alcanzando los 7.295. El número de embarcaciones que llegaron a Baleares también creció: 400 frente a 342 en 2024.
Por el contrario, en la península la cantidad de embarcaciones disminuyó: 539 frente a 727 el año pasado. Estos datos indican que las rutas migratorias se están desplazando gradualmente y que las Islas Baleares se consolidan como uno de los destinos preferidos para quienes intentan entrar irregularmente a España.
Islas Canarias: caída pronunciada
La mayor reducción en el flujo de migrantes se registró en las Islas Canarias. En 2025 llegaron 17.555 personas, casi la mitad respecto a 2024, cuando el archipiélago recibió 43.737 migrantes. El número de embarcaciones que alcanzaron las Canarias también cayó más de la mitad: 259 frente a 643 del año anterior.
Los expertos atribuyen esta fuerte caída en las llegadas a Canarias al cambio de rutas y al refuerzo del control en los trayectos marítimos. Durante mucho tiempo, las Islas Canarias fueron uno de los principales destinos para los migrantes africanos, pero este año la situación ha cambiado.
Situación en Ceuta y Melilla
Mientras la llegada de migrantes irregulares disminuye en general, en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla se observa la tendencia opuesta. En un año llegaron por vía terrestre 3.723 personas, un 50,2% más que el año anterior. A Ceuta ingresaron 3.396 migrantes, 1.010 más que en 2024. A Melilla lo hicieron 327 personas, también por encima del dato del año pasado.
Pocos eligen la ruta marítima hacia estas ciudades. En 2025 llegaron por mar a Ceuta solo 5 personas, un 82,1% menos que en 2024. En Melilla fueron 25, un 19% más que el año pasado. Estas cifras confirman que la frontera terrestre con Marruecos sigue siendo uno de los puntos más vulnerables para los cruces irregulares.
Tendencias generales
En general, 2025 fue un año marcado por una fuerte disminución de la inmigración irregular en España. Esta tendencia fue especialmente evidente en las Islas Canarias y en las rutas marítimas. Sin embargo, tanto las Islas Baleares como las fronteras terrestres en Ceuta y Melilla registraron un aumento. Los flujos migratorios siguen cambiando y las autoridades vigilan de cerca las nuevas tendencias.












