
El pasado viernes, en la mina de Cangas del Narcea, situada en el suroeste de Asturias, ocurrió una tragedia: dos trabajadores murieron y otro sobrevivió. Según los primeros datos, la causa del incidente fue un derrumbe repentino e inesperado del techo en una de las galerías. Así lo comunicaron representantes del gobierno asturiano, quienes subrayaron que se trató de un suceso súbito e imprevisible.
Inmediatamente después del accidente, un equipo de rescate minero se trasladó en helicóptero al lugar. La mina se encuentra a más de cien kilómetros de Oviedo, en una zona de difícil acceso. Los rescatistas actuaron con rapidez, pero no lograron salvar a todas las personas afectadas.
Primeras fases de la investigación
Las autoridades autonómicas anunciaron el inicio de dos investigaciones independientes: una a cargo del Servicio de Minería y otra a cargo de la unidad de policía judicial de la Guardia Civil. El mismo día de la tragedia, inspectores llegaron a la mina para evaluar la situación in situ y registrar las circunstancias del accidente.
Según indicaron los funcionarios, todo apunta a que el derrumbe ocurrió en la zona de extracción, donde el espesor de la veta alcanza los tres metros y la galería mide unos 70 metros de largo. Fue precisamente en este tramo donde se produjo el colapso, cogiendo por sorpresa a los operarios.
Estado de la mina y actividad de la empresa
La empresa TYC Narcea, propietaria de la mina, cuenta oficialmente con todos los permisos necesarios y se somete a inspecciones regulares. En los últimos meses, la instalación fue inspeccionada en varias ocasiones, siendo la última revisión realizada literalmente la víspera de la tragedia, precisamente en el lugar donde posteriormente ocurrió el derrumbe.
En la empresa trabajan alrededor de 70 personas. La compañía dispone de autorización para realizar exploraciones adicionales y extraer hasta 90 mil toneladas de carbón, que se planea destinar a diversos fines industriales, incluido la producción de arrabio con menores emisiones contaminantes. Actualmente, la empresa está tramitando documentos para ampliar la extracción.
Diferencias con otros accidentes y el papel de los rescatistas
Las autoridades destacan que la situación en Cangas del Narcea es diferente a la reciente tragedia ocurrida en la mina de Cerredo, en Degaña, donde en marzo de este año cinco personas fallecieron debido a una explosión de gas durante una extracción no autorizada. En este caso, todos los trabajos se realizaron dentro del marco legal y la documentación estaba en regla.
Se presta especial atención a la labor de la Brigada Central de Salvamento Minero, que participa regularmente en la gestión de incidentes similares. Las autoridades consideran que su actividad es fundamental para la seguridad de los trabajadores del sector y confían en la continuidad de este servicio.
Expectativas y próximos pasos
Mientras continúa la investigación, los expertos analizan todos los detalles de lo ocurrido. Las conclusiones finales se anunciarán tras finalizar todas las pericias y la revisión de la documentación. Las autoridades prometen mantener informada a la opinión pública y tomar medidas para evitar tragedias similares en el futuro.












