
En Burriana (provincia de Castellón), agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo una gran operación que resultó en el desmantelamiento de un clan familiar dedicado a la distribución de sustancias prohibidas. Durante la intervención, fueron detenidas cinco personas, todos familiares, incluido un menor de edad de tan solo 17 años.
La investigación reveló que los adultos del grupo habían montado un punto de venta que operaba casi sin interrupciones en una vivienda. El constante ir y venir de visitantes, así como las quejas de los vecinos por el ruido y la actividad sospechosa, llamaron la atención de las autoridades. Tras varios meses de vigilancia y recogida de pruebas, los agentes registraron la casa donde el grupo tenía su base de operaciones.
Durante el asalto, uno de los sospechosos intentó resistirse, mientras que otro trató de deshacerse de las pruebas lanzando una bolsa con una gran cantidad de cocaína al tejado de un edificio colindante. Sin embargo, este intento fracasó: un dron empleado en la operación captó el momento y la droga fue recuperada.
En el registro, los agentes incautaron más de 100 gramos de cocaína, cerca de un centenar de plantas de marihuana, una importante cantidad de dinero en efectivo, una colección de joyas, varios coches de alta gama, así como armas y munición. Entre los objetos requisados también se encontraron billetes de lotería, lo que apunta a posibles intentos de blanqueo de capitales.
Cuatro adultos implicados en el caso fueron puestos en prisión preventiva sin derecho a fianza. El menor, utilizado para el reparto de drogas, quedó bajo la responsabilidad de la fiscalía de menores. El operativo fue resultado de la coordinación entre varios departamentos policiales, incluyendo unidades caninas y expertos en seguridad.
La investigación sigue en curso y no se descarta que pronto salgan a la luz nuevos detalles sobre la actividad de este grupo familiar. Los vecinos confían en que, tras la detención de la banda, la situación en el barrio mejore notablemente.












