
España vuelve a ser protagonista tras una amplia operación contra el narcotráfico internacional. En esta ocasión, se trata de un método inusual de ingreso de cocaína que puede influir en las estrategias de lucha contra el contrabando en el país. Las nuevas tácticas para transportar drogas se vuelven cada vez más sofisticadas, lo que exige a las fuerzas de seguridad actualizar constantemente sus métodos.
Durante la operación realizada en Barcelona, fueron detenidos tres sospechosos vinculados a una importante red de importación de cocaína. Lo particular de este caso es que la droga estaba cuidadosamente oculta dentro de lavabos y encimeras de mármol procedentes de Brasil. Para enmascarar el olor, los delincuentes usaron perfumes y aromatizantes especiales, además de cubrir los paquetes de cocaína con una sustancia grasa de color amarillo. Este método buscaba engañar a los perros policía y dificultar la detección del cargamento.
Escondites en el mármol
Los contrabandistas enviaban la mercancía por vía aérea, algo poco habitual en este tipo de operaciones. Las piezas de mármol con compartimentos ocultos llegaban al aeropuerto de Madrid y luego se transportaban por carretera hasta una zona industrial de Vilanova i la Geltrú, en la provincia de Barcelona. Allí, dos de los detenidos comenzaron a abrir las losas de mármol para sacar los paquetes de cocaína escondidos. Sin embargo, sus acciones fueron interrumpidas por la llegada inesperada de unidades especiales de la policía, que sorprendieron a los implicados.
В момент задержания подозреваемые попытались уничтожить свои мобильные телефоны, чтобы скрыть возможные доказательства. В ходе обыска сотрудники полиции обнаружили 25 пакетов с кокаином, а после тщательной проверки всей партии мрамора было найдено еще 250 килограммов наркотика. Всего в рамках операции изъято 1,5 тонны кокаина, что стало одним из крупнейших подобных случаев за последние годы.
Investigación internacional
La investigación se inició ya en noviembre, cuando en el aeropuerto Belo Horizonte (Belo Horizonte) en Brasil fueron interceptadas 1,2 toneladas de cocaína ocultas en mesas de mármol destinadas a España. En ese momento se detuvo a los primeros sospechosos, pero su identidad no se divulgó durante mucho tiempo por el secreto de las pesquisas. Las autoridades españolas comenzaron a investigar si existían empresas o personas en el país relacionadas con esa carga.
Como resultado, se descubrió que un envío similar ya había llegado a Madrid y podría formar parte del mismo esquema. Los investigadores establecieron que el grupo criminal utilizaba empresas legales con historial de actividad como tapadera para sus operaciones. Uno de los detenidos era administrador de estas compañías y, para comprobar la reacción policial, los criminales incluso enviaron una carga “de prueba” sin droga, solo con ladrillos.
Nuevos retos para la policía
El uso del transporte aéreo para el contrabando de drogas se vuelve cada vez más habitual entre las redes criminales. Aunque este método resulta más costoso que el envío marítimo, permite entregar cargamentos con mayor rapidez y aprovechar las vulnerabilidades del sistema de control. En 2024, la cantidad de incautaciones de cocaína en el aeropuerto de Barajas aumentó casi diez veces respecto al año anterior, lo que evidencia un crecimiento de la actividad de los cárteles en esta ruta.
Según la policía, los delincuentes perfeccionan constantemente sus métodos de camuflaje para burlar los modernos sistemas de escaneo y control. En este caso, los objetos de mármol servían no solo como escondite, sino que complicaban la detección de la droga incluso utilizando equipos técnicos. El uso de aromas y sustancias grasas dificultaba además el trabajo de los guías caninos.
Contexto y tendencias
En los últimos años, España enfrenta un aumento de intentos de introducción de drogas a través de cargas legales y empresas fantasma. Solo en el último año, el número de lotes de cocaína incautados creció un 5,2%. En abril, el Ministerio del Interior coordinó una operación a gran escala con la participación de 23 países europeos, dirigida a frenar las rutas de suministro de drogas procedentes de aeropuertos de América y África. Esquemas similares que utilizan materiales de construcción, muebles e incluso electrodomésticos ya han sido objeto de atención policial en varias ocasiones.
Recordando casos recientes, cabe destacar que en 2025 se desmanteló en Valencia una red que transportaba cocaína en contenedores con baldosas, mientras que en Málaga se halló un cargamento de drogas escondido en piezas de automóviles. Estos incidentes evidencian que las organizaciones criminales no se detienen y siguen buscando nuevas formas de eludir los controles. Para las fuerzas de seguridad españolas, esto implica la necesidad de actualizar constantemente sus métodos de trabajo y mantener una estrecha cooperación internacional.












