
En uno de los hospitales más conocidos de Sevilla — Virgen del Rocío — se destapó una amplia trama de pagos irregulares que se mantuvo durante más de dos décadas. La dirección del centro reconoció oficialmente que decenas de coordinadores y auxiliares de pacientes recibían complementos salariales por turnos nocturnos, trabajo en días festivos y otros pluses, aunque en realidad no realizaban esas horas. Pese a ello, nadie tiene intención de devolver las cantidades abonadas.
Todo comenzó con una queja interna, en la que se señalaba que dos coordinadoras habían recibido, en los últimos cinco años, más de 100.000 euros sin cubrir los turnos correspondientes. Tras una investigación, se descubrió que esta práctica estaba extendida entre unos 80 empleados de nivel intermedio. Como consecuencia, muchos de ellos fueron despedidos para poner fin a estos pagos indebidos, que, según los sindicatos, se venían produciendo desde 2004.
Alcance del problema
El daño exacto al presupuesto aún no se ha determinado, ya que estos complementos, según los trabajadores, eran una práctica habitual no solo en este centro, sino también en otros hospitales de la región. Sin embargo, las autoridades de Andalucía no tienen prisa por calcular las pérdidas ni planean reclamar la devolución del dinero. El Servicio de Salud regional ha decidido no mirar atrás y no emprender acciones para recuperar los fondos.
Mientras tanto, el servicio anticorrupción lleva un mes realizando su propia investigación. Su objetivo es determinar si existen indicios de malversación de fondos públicos y si corresponde trasladar el caso a la fiscalía. Desde el hospital han informado que antes de que termine el año eliminarán completamente los puestos de coordinadores, aunque no se precisa el número exacto de empleados despedidos.
Reacción de las autoridades
El consejero de Salud de Andalucía, Antonio Sanz, reconoció en el Parlamento que el problema se arrastra desde principios de la década de 2000. Según explicó, los coordinadores recibían complementos salariales por trabajo por turnos y guardias, aunque en realidad sólo trabajaban durante el día. Este sistema se introdujo para gestionar grandes equipos y horarios complejos, pero los empleados seleccionados para coordinar continuaron recibiendo estos pluses como si trabajaran noches y festivos.
A finales de noviembre, la directora del hospital, Nieves Romero, comunicó a los coordinadores la anulación de sus nombramientos. En los próximos días se revisarán las necesidades de personal de cada departamento y se convocarán nuevos concursos para los puestos de supervisoras de enfermería y responsables de bloques. Esta medida forma parte de una reforma más amplia de la estructura del personal sanitario de nivel medio.
Posición de los sindicatos
Los sindicatos califican la situación de fraude flagrante. La representante de CC OO en el hospital, Nieves Conejo, afirmó que el dinero cobrado de forma indebida debe ser devuelto, aunque reconoció que muchos de los despedidos son sus propios compañeros. Al mismo tiempo, lamentó la situación generada.
Este año, los gastos de personal en el hospital se redujeron en un 7,15% en comparación con el año pasado, lo que supone casi 25,3 millones de euros menos que en 2024. Reyes Zabala, portavoz del sindicato Satse, señaló que los coordinadores eran enfermeras habituales que fueron trasladadas a puestos administrativos, y que sus bajos salarios se compensaban con complementos por turnos nocturnos y festivos. Instó a publicar todas las vacantes y a sustituir al personal despedido para evitar la sobrecarga del resto de la plantilla.
Consecuencias y perspectivas
En el sistema sanitario andaluz, el puesto de coordinador solo está oficialmente previsto para algunos departamentos y centros de atención primaria, pero no para hospitales. En los hospitales y clínicas, la jerarquía comienza con el cargo de supervisora de enfermería. Según los sindicatos, el escándalo ha supuesto un punto de inflexión para todo el sistema, aunque sus consecuencias aún son difíciles de valorar.
Los denunciantes insisten en la necesidad de revisar los partes de trabajo, las firmas y todos los salarios abonados. Las autoridades prometen endurecer los controles e implantar nuevos mecanismos de auditoría interna para evitar que estas prácticas se repitan. Sin embargo, la devolución de los fondos cobrados de forma irregular continúa siendo una cuestión pendiente.












