
El jueves, la Guardia Civil de España detuvo a Laura García de Viedma, quien anteriormente dirigió el monasterio en Belorado (Burgos). La operación se llevó a cabo tras un registro que se extendió desde la mañana hasta la noche. A la ex priora se le sospecha de apropiación y venta de objetos de valor histórico pertenecientes al monasterio. La investigación también contempla posibles episodios de venta ilegal de estas reliquias.
El caso ha adquirido notoriedad en medio de un conflicto entre un grupo de monjas y la Iglesia Católica. Hace unos meses, diez hermanas fueron excomulgadas tras manifestarse públicamente en contra de las decisiones del Vaticano. Como resultado, perdieron el derecho a permanecer en el monasterio que ocuparon durante muchos años. El centro de las disputas judiciales son tanto cuestiones de fe como conflictos patrimoniales.
Procesos judiciales y nuevas acusaciones
El juzgado de Briviesca está realizando una investigación preliminar por la venta de obras de arte pertenecientes al monasterio. La denuncia fue presentada por una persona ajena a los conflictos internos del convento. La causa analiza las circunstancias de la venta de 1,7 kilos de oro por 121.000 euros, así como posibles fraudes en el alquiler del monasterio de Derio (Bizkaia) a un empresario alemán.
Laura García de Viedma, anteriormente conocida como la hermana Isabel de la Trinidad, fue detenida tras un exhaustivo registro de las instalaciones del monasterio. En los últimos meses, este lugar fue el refugio de las monjas envueltas en un polémico conflicto con las autoridades eclesiásticas.
Enfrentamiento con la Iglesia y consecuencias para la comunidad
La situación en torno al monasterio de Belorado se intensificó después de que las monjas se negaran a reconocer la autoridad del arzobispo de Burgos, Mario Iceta. Las autoridades eclesiásticas exigieron su desalojo, ya que, tras ser excomulgadas, perdieron el derecho a permanecer en la institución religiosa. Como respuesta, las exmonjas acusaron a la diócesis de ejercer presión y actuar con injusticia.
El conflicto se agravó después de que las mujeres siguieran las directrices de personas consideradas por la Iglesia Católica como falsos pastores y representantes de movimientos sectarios. A mediados de 2024, las exmonjas publicaron el llamado «Manifiesto Católico», en el que rechazaban las enseñanzas adoptadas tras el Concilio Vaticano II y desconocían a los papas que ocuparon el trono de San Pedro después de Juan XXIII. Incluso llamaron hereje al Papa Francisco.
Venta de oro y alquiler del monasterio: detalles de la investigación
Las autoridades judiciales investigan dos episodios clave: la venta de oro y el arrendamiento del monasterio en Derio. Los investigadores tratan de determinar si estas acciones se llevaron a cabo infringiendo la ley y quiénes se beneficiaron de las operaciones. El foco está puesto en los flujos financieros y en el destino de los fondos obtenidos por la venta de bienes eclesiásticos.
Paralelamente, continúan los litigios judiciales por el desalojo de las exmonjas de los conventos en Belorado y Orduña (Orduña, Bizkaia). En este último residen cinco hermanas mayores y varias mujeres jóvenes que cuidan de ellas. La semana pasada, el juzgado de Bilbao les notificó la orden de abandonar las instalaciones, como ya ocurrió en Belorado.
El futuro del convento y el destino de la comunidad
Por ahora, ninguna de las partes ha logrado una victoria definitiva en los tribunales. Las exmonjas siguen luchando por su derecho a permanecer en los conventos, mientras que las autoridades eclesiásticas insisten en su desalojo. La investigación sobre la venta de reliquias y oro permanece abierta, y no se descartan nuevos detalles en los próximos días.
La detención de Laura García de Viedma marcó un nuevo capítulo en la serie de conflictos entre la Iglesia y las exmonjas. Los debates sobre la propiedad, la fe y el derecho a residir en los conventos siguen sin resolverse y generan un amplio debate social.












