
En la capital catalana, la policía ha detenido a un hombre de 33 años que durante varios meses engañó a vendedores en plataformas de compra-venta populares. Utilizaba billetes falsos de 50 euros para adquirir productos electrónicos y otros objetos de valor, y luego desaparecía rápidamente tras cerrar el trato.
El estafador planeaba cada operación cuidadosamente: para registrarse en los portales creaba cuentas falsas, usaba nombres inventados y números de teléfono falsos. Para cada nuevo negocio abría un correo electrónico distinto, evitando así dejar cualquier rastro. Después contactaba con los vendedores y acordaba encuentros en lugares concurridos, normalmente en estaciones de metro de Barcelona o Sant Adrià de Besòs.
En el momento de la entrega, el estafador daba al vendedor un fajo de billetes falsificados que estaban tan bien hechos que a primera vista era prácticamente imposible distinguirlos de los reales. Tras recibir el producto, abandonaba inmediatamente el lugar utilizando el metro para escapar rápidamente. Los artículos obtenidos los revendía de inmediato a terceros, dificultando así el rastreo de sus acciones.
Las víctimas descubrían la falsificación solo cuando intentaban ingresar el dinero en su cuenta bancaria — en ese momento, el banco les informaba de que era dinero falso. En poco tiempo, el hombre consiguió engañar al menos a siete personas y el daño superó los 3.000 euros. La investigación reveló que el detenido había acumulado ya más de 60 episodios de fraude y alrededor de 400 denuncias de víctimas.
Operación policial y consecuencias para las víctimas
Tras recopilar información y analizar el modus operandi del sospechoso, la policía organizó una operación especial para detenerlo. El hombre fue arrestado en uno de los distritos de Barcelona, y durante el registro de dos viviendas donde residía, se encontraron tanto billetes falsos como auténticos, además de parte de los artículos robados. Todos los objetos recuperados ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios.
Actualmente, el detenido está acusado de varios delitos relacionados con fraude y falsificación de moneda, según el código penal. La investigación sigue abierta y no se descarta que el número de víctimas aumente, ya que el esquema estuvo en funcionamiento durante un largo periodo y afectó a diferentes zonas de la ciudad.












