
En la primera mitad de 2025, España se enfrentó a una llegada sin precedentes de migrantes procedentes de Argelia. En las Islas Baleares y en la península, el número de argelinos que arribó no solo batió récords, sino que superó la suma total de todas las demás nacionalidades juntas. Los marroquíes, que hasta hace poco encabezaban el número de cruces, ahora son superados por los argelinos en siete veces.
Los datos oficiales sobre el país de origen de los migrantes no se publican en portales estatales para evitar tensiones con los vecinos del Magreb. Sin embargo, documentos internos de estructuras europeas permiten estimar la magnitud del fenómeno. De enero a julio, más de cuatro mil argelinos llegaron a la costa española y a las Islas Baleares. Para comparar, hubo poco más de mil somalíes y menos de seiscientos marroquíes. En Italia, durante el mismo periodo, llegaron cuatro veces menos argelinos que a España.
En este flujo también aparecen nacionalidades inesperadas: entre los recién llegados hay ciudadanos de Bangladés y Pakistán, aunque representan una minoría. Las estadísticas de agosto aún no están contabilizadas, pero ya está claro que se han batido récords estacionales. Solo en las Islas Baleares desembarcaron este verano más de cinco mil quinientas personas, en su mayoría argelinos, a bordo de casi trescientas embarcaciones. Esto supone un 70% más que el año pasado. Solo se logró detener a un tercio de los capitanes de estas embarcaciones. Se han registrado decenas de muertos y desaparecidos.
Las autoridades españolas se preparan para el pico migratorio de otoño. Se han reforzado los cuerpos policiales en las islas y el gobierno ha destinado fondos adicionales para ayuda humanitaria. A mediados de mes se declaró el estado de emergencia, lo que permitió destinar casi siete millones de euros para apoyar a los recién llegados. Sin embargo, la solicitud de las Islas Baleares de ser excluidas de la distribución de menores migrantes que llegan a través de Canarias y Ceuta no fue aceptada. Actualmente, en las islas están bajo tutela unos setecientos niños y adolescentes extranjeros. Las autoridades locales impugnan esta decisión ante el Tribunal Supremo.
Las estadísticas muestran que Marruecos está esforzándose por contener la migración ilegal, salvo en los enclaves de Ceuta y Melilla. En estas ciudades, el número de cruces a nado aumentó en una cuarta parte, siendo la mayoría de los migrantes marroquíes, seguidos en número por argelinos.
Las causas del brusco aumento de la migración argelina son diversas. En primer lugar, Italia ha reducido significativamente el número de llegadas por sus costas en el último año, lo que ha desviado parte de los flujos hacia España. En segundo lugar, la propia Argelia atraviesa una creciente inestabilidad política, lo que ha abierto nuevas rutas de salida ilegal. Los recientes acontecimientos en la capital argelina, relacionados con la fuga de un alto general, solo han agravado la situación. La juventud no ve perspectivas y busca emigrar en masa, inspirada por historias de éxito en las redes sociales y vídeos populares sobre la travesía marítima.
Las autoridades argelinas prefieren no comentar lo que está ocurriendo, excepto algunos militares, que calificaron de exagerado y aislado el reciente caso de adolescentes que robaron una lancha hasta Ibiza. Sin embargo, la realidad de los últimos meses demuestra lo contrario: la crisis migratoria se intensifica y España se ve obligada a buscar nuevas soluciones para proteger sus fronteras y asistir a quienes llegan a su territorio.












